los cambios de mi clima emocional entre los bosques que me reconocen, mis sumideros naturales de todo tipo de químicas personales, el estudio de mis plantaciones más recientes gestionando mi sostenibilidad. Todo lo absorbo en su justa cantidad que el tiempo lo asimile, un manejo funcional de mi forestal cuerpo de deseos, su más ecológica explotación
el futuro es lejanía representada desde linaje antiguo, tan versátil, tan resistente, ecosistemas de un intrincado equilibrio sin dejar de pisar suelo, un aprovechamiento del ser y la diversidad de la que se alimenta, sana, construye, crea, trata de conservar lo necesario sin que afecte a esencia, deshecha lo superfluo
inmutable origen registrando tu evolución, cada fósil mental y sus linajes antiguos, Historias e intrahistorias con sus condiciones extremas, favorables o no, la inagotable diversificación de hábitats y especies adaptables, semillas de entendimiento
he consumido humanidad desde el nacimiento, he consumido tierra prehistórica, soy arqueológico milagro
presentan mis morfologías sus conjuntos de rasgos intercambiables en aparente confusión
permanecen mis frutos abiertos, me incendio a veces como estrategia vital regenerándome
apuntan mis hojas aciculares a distintos fascículos en el tiempo, alguna apunta incluso más allá sin necesidad de longevidad
mis leñosos brazos protegen a las semillas aladas que maduren en cualquier otro espacio, una inefable curiosidad por las altitudes que no se miden en metros
mis resinosas secreciones sanan mis heridas desde una pasmosa antigüedad hacedora de mi escamosa corteza: deja pasar, sin embargo, la luz por sus grietas de variable anchura. E involucra a los seres y las cosas en esa comunión gestionando sus recursos, radicular sistema de percepción que sigue profundizando incluso en los suelos más pedregosos, un impulso racional ante las sequías del pensamiento
mi diversidad es existencia, todo es relevante en ella
piñoneo a veces entre el centeno con las perdices, aprecio esa forma de comunicación que favorece la naturalidad en las relaciones en suelo protegido, una asilvestrada valoración que fortalece nuestra química, reduce toxicidad, tan endémica. Sí, aprecio mi reforestación plantada en la mente extensa y su rápido crecimiento. La promuevo incluso con todo tipo de combinaciones personales en consideración a la diversidad. Albergan conocimiento, cumplen esencias, protegen mi suelo con la justa erosión, pendientes raíces, estrategias de cambio y conservación alternando, mi gestión sostenible paseándose ante mí. Ofrecen refugio mis hábitats a las aves, sumideros incluso para los hongos microzírricos hablando con las raíces de las plantas: fijan la cantidad tóxica de su palabrería por mitigar las atmósferas dañinas
la intensa explotación de tus recursos acaba constriñendo tu capacidad de diversificación, te hace vulnerable, devienes plaga, se resiente tu resiliencia a las falacias, te quemas sin visos de regeneración
usan los árboles mi humanidad y sus múltiples recursos, mi abundante versatilidad constructiva, mi trementina y colofonia emocional que todo lo barniza, mi productiva química y sus comestibles semillas del pensamiento con sus saludables grasas, tan nutricionales, mis aceites esenciales contra la afección desmesurada
mi rebrotar tras incendiarme deja atrás las pérdidas, un recurrente reforestarme, y con nuevos jardines me ornamento, otras culturas y sus símbolos, otras mitologías sobre el mismo patrón arquetípico, esa longevidad esencial sin una específica identidad paisajística. Nuevos desafíos, mis particulares procesionarias y nematodos queriendo cambio, la oscilación de mis temperaturas emocionales, la irregularidad de mis lluvias limpiadoras entre los bosques que me reconocen
No hay comentarios:
Publicar un comentario