están mis colaboradores en un campo de inacabables imágenes trabajando en su elaboración, un arte que nutra lenguajes y sus relaciones inesperadas en una compleja tramoya teatral. Aplicamos escenas a cada experiencia depurando recursos sin prescindir de la materia, jugamos con lo efímero, con las apariencias en escalas recurrentes, un popurrí iconográfico sin claros motivos, resonantes diseños moviéndose entre las artes, proyectándose en los siglos sin discernir límites entre texturas, figuras que se desfiguran en caótica mímesis, perspectivas fugadas, visionarios símiles ensanchando mente. De vez en cuando, una brutal reducción que rebaje complejidad, un reseteado neuronal. Consigue la materia plasmar tu mirada y su ajustada distorsión, embelleces o afeas tu cotidianeidad
te expones tiempo con sus cíclicos desengaños, aludes al ahora que recomponga tu fábula sensorial aún si fugaz, la belleza mundana la pantalla. Obras partícipe de ese escenario, tus personajes que alegorizas por darles sentido en la hipnótica farsa, suscitas tu propio placer hasta el exceso despilfarrando tiempo, "por el camino yo me entretengo". Trae sus facturas con matemática dureza entre sumas y restas
tus relaciones beben de la interacción entre realidad y la representación que fabricas, tus inquietantes distorsiones inspiracionales protagonizando tus trabajos, los reflejos sesgados relativizando tu comprensión con sus marcadas contradicciones. Desechas cualquier emblema que pudiera servir de cimiento
me interesa el tránsito de la idea, la constante que presupone existencia más allá de lo efímero, esa permanente inquietud de lo incierto como humanidad, mis cambiantes justificaciones y sus consecuenciasben las formas
tu artista se posiciona en los límites de lo disciplinario, el arte de la forma deteriorada, las derivadas de cualquier lenguaje revisionándose a sí mismo, jugando con sus proyectos instalativos, galerías que con industrioso esfuerzo se resquebrajan, una fría disciplina ante lo efímero, tan cotidiano
me expongo en piezas transdimensionales, cachito o monumento en planos sesgados, mirillas que quizá una mirada ensamble, opaca, policromática, indiferente. Son esas ventanas símbolo en sí, y ya no tienen pertenencia. Se muestran para su gestión
otorga el trabajo sus categóricas ventanas constructivas sin excusarse por ello, fuerzan a los símbolos y su relativa transmisión conscientes de su caducidad, su estética proyección de vida, tu mirada evidenciando tiempo, huyendo de lo efímero
cada artista una ventana, él mismo metáfora del juego entre símbolo y realidad, ese asomarse a la vida sin ser visto, la agrietada sombra en el muro, umbral entre interior y exterior, el tránsito por el inacabable campo de imágenes