we did start the fire
DDALUZ' BLOG(GE)RAPHY
Letra y música
martes, 3 de febrero de 2026
lunes, 2 de febrero de 2026
The cook, the thief, his wife and her lover. Michael Nyman Celuloides bandas y bits
como siempre de tí, o dejas tus lazos emparejados en el giro continuo de los astros, y primas los conjuntos con económica armonía, y juntas las aves con el sonido de la tierra
restos de aves me resuenan entre las composiciones más extravagantes, memorias con sus temas teñidos de épica, porcelanas que se forman con el aleteo leve de aquellas presencias, un fraseo misericordioso, un equilibrio interpretativo, voces de la tierra integrándose con las aves. Me escuchas
ciertas imágenes me asimilan en su nunca, me aceptan incluso como excepción. Ciertos sonidos me tratan con dulce pillería fagocitándome tragicómico con todos los elementos de la tabla periódica, las cuentas de todas mis ocasiones elaborando su música. Es un proceso diferencial de extraños códigos inconscientes, de las imágenes que les acompañan sin que Saturno me devore. Ese compositor trabaja a ciegas, me adapta situaciones sobre una pantalla en blanco, radicales contrastes sin fondo
reverdece mi sonoridad que los caminos usan devolviéndome recuerdos, nostálgica afición que recrea el ahora con renovada juventud. No desfallece en ese estadio sin enfrentamiento, recompone memoria con anímicas variables de pensamiento mágico. Y reinicia obra abriendo ese eléctrico centro por encima de tragedia y comedia adaptándose a ese fin, nuevos arreglos para sus composiciones, una sonoridad inclusiva que hace revolotear a los pájaros, ese momento que me usa 'toda ciencia trascendiendo', un vigor sin veto, pues como siempre de tí
viernes, 30 de enero de 2026
La fuente reinas (Requena) SIN FONÍA (de los templos)
acometiste tu programa de abastecimiento vital domiciliando tu aprendizaje, has potabilizado tanta emoción como ha tolerado tu cuerpo, has ensanchado esos pozos de agua turbia en tus inmediaciones hasta su fuente, puro cálculo animal, te estimabas el futuro. Ahí habitas, ese paraje de pozos bien ubicados
con el inicio de mi ensanche se remodelaron mis siglos, abierto portal al derrocamiento de lo antiguo que desplazó mi centro de atención. Costó bendecir esa desubicación, inauguraba mi propio alzamiento sobre nuevos peldaños que una tenue luz iluminara
de esa fuente parte el riego de mis pobladas huertas
hay meses que instalan sus colores con un divino sentido ornamental, reforman su presencia con una clara santidad, me trasladan en el tiempo
un contexto de sabios forja mis motivos, una periódica entrevista que me mantiene en pie
mi desconocida fuente trae sus aguas desde un acuerdo primordial, algo que quizás no estaba previsto en los inicios del tiempo. Varía su canalización de diámetro espiritual, hay momentáneas cesiones a lo trivial, se funden a veces entre sí con una buscada belleza geométrica, lustroso aspecto que cree actualizarse. Hay incluso épocas en que parecen desaparecer posibilitando el juego de las aguas salvajes, un tiempo de iniciativas desesperadas
suelen estar en permanente obra los caminos donde imperan los hechos, el continuo malestar a lomos de un caballo desbocado que de sutilezas adolece, la reinante enfermedad que espesa las causas, los paseos de la fama por las campiñas del ego, lugares de flameante preferencia que secan fuente
has marcado etapas en tu aprovisionamiento de emociones, atravesado seres rocosos reclamando su agua oculta, solicitado el barro con que reconstruirte desde el suelo. Tus acueductos de nervios y fibras han ensanchado tu arbóreo tronco desde creativos manantiales, has rozado con su piedra. Llega el tiempo con sus tuberías, que bendices
me emplazas en la ciudad de los números y las letras, me tiendes estrategias de desarrollo desde remota antigüedad, he cruzado mis fructíferas huertas del alma con las pertinentes acequias que mueven mi corazón y su discursivo molino. Discurren por ellas los seres atemporales, los siglos que van a parar a la mar. Son causa de lo innumerable propagándose
como de tí erigida en mi interior sin coraza, de tí me aprovisiono con doméstica fruición, de tu primaria inocencia soterrada en mi suelo, y fabrico una imagen consistente
vago recuerdo de tu manantial uso urbanita entre mis congéneres, una provisión que cargo de sentido con personal estética, y caso épocas surtíendolas desde mis propios pozos, caso posibilidades entre el dulzor y la amargura, he sido rey de mi propia historia, y reina de esa fricción. Sí, estoy unido a tí en una inmediatez atemporal, se me hace aliento a veces tu cercanía, rige mi energía, abre la palma de mis manos, hace florecer mis extremidades, permite curar mis heridas, limpiar la plata de mis sienes blanqueando mis errores con las prendas del silencio. Tu manantial posee las reglas del oro. Sí, nos abastece
lunes, 26 de enero de 2026
Makemake SIN FONÍA (de los astros)
investiga mi equipo de pensadores su propia emisión en su fase más gaseosa, la detección de los cuerpos más dinámicos de su pensamiento. Comparan, cuestionan ideas de los mundos más lejanos, exhuman incluso los restos helados de la evolución. Su presencia implica procesos activos de extremada vitalidad
mi laboratorio de almas se minimiza, un campo de pruebas único que ofrece sugestivos modelos temperamentales con ínfimos grados de presión, superficies activas, un entendimiento que descifra la frontera entre lo inerte y lo activo con efímeros sistemas
se me hace telescópico el espacio por detectar tu brillo en la oscuridad, centrar ese hallazgo aún si quedo helado, estático cuerpo. Atenuo las superficies por seguir tu movimiento, las pistas de tu evolución
me revelan los espectros las emisiones excitadas por la luz, me apuntan posibles escenarios en un tenue equilibrio entre el hielo y la erupción. Me liberan de las formas entre esas dos columnas criovolcánicas, me explican lo inesperado con entregada vitalidad, congelan mis creencias
hacen de mí los años enigma de brillante apariencia que, inerte, observo. En inesperados lugares me colocan, en inoportunos segundos con sus señales de gaseosa actividad. El hielo que me recubre resulta en un vestigio ancestral, siguen mis superficies vivas en perpetua transformación, una emisión constante
viernes, 23 de enero de 2026
Vientos polares del este ROSA DE RUMBOS
me explicas según la polaridad de tus casquetes mentales, según estás ártica o antártica en ese momento, aceleras y deceleras funcionalmente en una dualidad extrema sin dejar de ser, y no hay error
circulas en tu realidad con atmosférica organización, se templan tus células con el aire predominante, miras a izquierda y derecha, padre y madre, todo el árbol en un hermoso anticiclón
elevan tus kilómetros la superficie que pisas, reciben tus rozagantes alisios tal primera vez
mi particular manual de climatología anímica me da normas de circulación diarias, me sitúa en el mundo de los duales donde todo se polariza, me da los supuestos de aceleración y deceleración alrededor de los puntos de presión, los componentes de esa realidad, mi Yo sentado ayer leyendo el libro de los cambios, su texto evanescente
soy mayoritariamente frío, soplo seco entre los polos, una zona de baja presión donde todo converge, una latitud ubicua entre los hemisferios. En ese flujo las diferencias se desvían en un plácido movimiento mental, vertical y horizontal se confunden, parecen elevarse las células de todo lo terrestre. Tengo aquí lugar, una transhemisférica comprensión donde todo me espera, la información útil para mi próxima función, la circulación del planeta y sus constantes, la causa de cada fenómeno mencionada. Y rujo. Quisiera conocerte. Acércame tus mares del sur, éntrame tus vientos en permanente despedida, curioséame hasta recrearme terráqueo con tus datos actualizados. Aplican las horas sus filtros de altura, la corrientes de mis partículas, me explican
miércoles, 21 de enero de 2026
Solo Piano. Philip Glass
1
cambias tus acordes con el tono recibido, sirves la melodía en la reiteración justa, viejo esquema tan obstinado como tu espíritu. Te asisten lejanas estructuras que no se cansan de provocar en tí una hipnótica curiosidad
2
te abres tema a la mañana con los últimos compases de la noche, la luz varías con estelar cadencia, y diferencias los ritmos que radican en el amanecer. Te has acostumbrado a la inconsistencia melódica del sueño, las imágenes que a la vigilia se te esconden. Las notas, aún lejanas, filtran tus expectativas y das forma a tus receptores: se percatan las viejas estructuras del momento con primeriza ilusión, ves la cuesta en la montaña, reconoces su siempre, vuelves a ella. A duras penas consigues redondear tus mentales conjugaciones, arduo minimalismo lingüístico que va cobrando formas
3
te gana el ritmo tu respeto desde su primeriza estructura, estás en ella, ese pulso grave que marca tus transiciones cotidianas, que va conectando secciones de tí, las piezas de una serie infinita. Quizás oigas la melodía, una bruma con terrosa voz de fondo construyendo armónicos bucles
4
sigo tus pies de vítreas letras tintineando como volátiles pianos, en cantos nada convencionales me asimilan, no hay un sentido preciso. En estrofas me tomas sin estribillos, la bondadosa energía que hace martillear a mis dedos sobre la piel del mundo atacando obra
5
son mis metamorfosis arena de sílice al fuego que el aire transforma en frágiles estructuras, un círculo a merced de las variaciones, un armazón con sus cortes donde a veces tañe una campana, nota breve en este agujero blanco estacionario, liviana repetición de un eco primordial sin núcleo definido
Coda
en el alud de palabras me abalanzo con todos mis órganos, imprecisas versiones de mí mismo, densas partituras resonando en la confusión, reverberando en mi entorno con artístico concierto
1
cambio de acordes...
lunes, 19 de enero de 2026
Suffering in silence. Alixe HERTZIONÍA
hay un espacio para el conocimiento que el mundo no te puede dar, el silencio te mira con sus filosóficas tradiciones, sus emergencias de verdad tratando de acallar el ruido, abrir caminos de comprensión en el profundo ensimismamiento, poliédrico constructo
alargo la historia pensada y expresada en torno a mi presente, la ilustro en mí con nombres antiguos, la aclaro en diversos grados de las confusiones que fueron necesarias, aseveraciones que no entendía, palabras innecesarias. Llego al arte de no expresar, un vacío sostenible, naturaleza que escucha mientras mi boca inhala sus proverbios
estimulo mi aparato sensorial con científico empeño, amplío perspectivas neuronales en esa sobrecarga, no descansa esa parte del cerebro ni en sueños, evolutiva constante
cómo puedo ver tu frase reflejando profundidad entre los diversos contextos, su vital sabiduría personificada en cada reflexión, su comunicativa conveniencia
mi cámara de espejos valora el conocimiento del sí-mismo, el sentido oportuno que examina la vida como pensamiento, los adagios antiguos que sugieren tu presencia en el silencio. De ahí al diálogo entre ideas y creencias, los procesos que sí requieren del tiempo y sus distracciones.
Escucho activo esa dialéctica que me implica, me pregunta y atiende sus respuestas usando imaginarios interlocutores, formando posibles contextos que permitan alguna forma de expresión, una plenitud de chispeantes pensamientos
me reconocen los fenómenos en mi diversidad, me interpretan maneras de ser en su exploración, me revelan facetas
concentra Psique los fundamentos del silencio, desenfoca absolutamente sin tarea específica, sin interrupciones. Depura así tu capacidad de aprendizaje
mi ausencia carece de sonido, acalla percepciones, es una literalidad del ya, un vacío experiencial que te hace vibración pura. Nada llega a tus oídos, una rareza natural que no controlas, mi cámara anecoica de los espejos se rediseña bloqueando lo inservible
tiene mi vida marcas que arrecian con los temporales, esgrimen su rectitud intelectual, como puntas de lanza perduran en sus enseñanzas
es mi pausa humanidad, un cruce de empeños con sus poderosas herramientas que enfatizan esto o aquello, sus irreflexivos mensajes sin toma de aire. Empleo el silencio como forma de transmisión templando emociones, acallando expectativas, puliendo palabras latentes
el trote cognitivo tiene períodos de mejora, fomenta la funcionalidad de tus memorias: aprenden
hay un aspecto acústico más allá de la experiencia, refiere tu estado anímico al momento acallado tu ruido interior, un no-pensamiento asido a una única emoción, una conexión esencial. Te permites espíritu meditando el silencio, no hay caminos
y continúo con mis rituales vástagos de tantas culturas, mis pequeñas ceremonias domésticas en mi creciente retiro
dimana el silencio su propia expresión artística, sus ámbitos de exploración en la orgía de formas, las notas y su compás de espera en la justa tensión, el exacto ritmo de esa emoción, la literaria transmisión al espacio adecuado
concluyo el silencio en un concepto multidimensional que me trasciende, mi ausencia necesaria, soy herramienta de estados mentales, la experiencia en sí que va aprendiendo a apreciar, a enriquecer cada conexión desde una compleja naturaleza, cada introspección desde la extrospección, vuelta y vuelta, hecho , muy hecho o crudo desde un espíritu común. Vuestros valiosos recursos permiten todos los reflejos significativos desde el sí-mismo
¿qué entendías al filosofar entre los siglos, entre el apogeo de las épocas? Tu esplendor reconvertía culturas, urbanizaba tu intelecto
espíritu es conexión sin ver el medio, yo disuelto sin divinizar este agujero blanco estacionario que te medita, su oración silenciosa que no busca
soy contemporáneo de cada sofisma pétreo, me obliga al movimiento filosófico con que cincelar la piedra, y al hacerlo me define entre lod pensamientos contrapuestos
transciende el silencio mi palabra, mi gesto experiencial, mis cotidianas cuitas aspirando a paz, tan comprensible: en una burbuja se elevan
dejo escritos por la casa, migajas provenientes de un diálogo constante, soy contemporáneo de mis fuentes, inferencias de un posible entendimiento tras el silencio
soy mi decir sin verbo, un respeto a la palabra en su contemplación, una empatía sin persona, un significado a expresar
la humildad de reconocerte ignora cualquier idea, centra su saber en la propia ignorancia de todo disociada, acalla el sentido en la escucha, abre el no saber, la posibilidad de aprender, el espacio de una verdad momentánea sin necesidad de discurso, emergente. Me permito revelaciones que la naturaleza madura
valora mi cultura los signos de respeto a la otredad, la libre interpretación de tus señales de desaprobación
ve la naturaleza su esencia en tí, tu poliédrica exploración de ser, tu prisma de efectos al mirar, cada temporal enfoque
respeto en la medida que me respeto, en tu contexto te considero sin nada que demostrar, una sentida permisividad, una prolongada escucha
ofréceme tu espacio sin reflejos donde ves flotar los pensamientos, esa bandada que recorre un cielo azul, o fucsia en sus emociones, o gris entre sus distracciones
surge una calma inesperada, quizá soñada tiempo atrás, un espacio de conocimiento
lunes, 12 de enero de 2026
Marcus Zuerius van Boxhorn, Gaston-Laurent Coeurdoux, sir William Jones en cascada SIN FONÍA (de los avatares)
soy algo, mi haber se percata de los siglos visitados de continente en continente, de su inoxidable erudición, de quién o qué excitó mis sentidos, súbito o seminal añadiendo saberes que florecerían más tarde, ese fuego lingüístico del que no soy dueño. Pasó la vida con su misión transformadora entre los clamores filológicos, su diccionario de sincronicidades, su memoria cosmológica que pretende demostrar nada negando la doble negación, tan afirmativa. Soy su idioma
es el ser también miembro de una realeza otorgada, un aura de infinito potencial y su difusión. Es discurso en permanente onda, y hablan los troncos del jardín con los pájaros, con los gérmenes de mi lengua, toda una disciplina evolutiva que va perfeccionando sus gramáticas, comparando, personándose si hace falta
tengo algún sector espiritual filologando su propio mérito, en alguna de mis tumbas me representa, llega a alzar monolitos aquí y allá, difunde ideas como gérmenes lingüísticos, mi pobre lengua
se hacen concepto mis realidades, demasiado estricto a veces, elige mi lengua una etnia y la paladea, el sabor de siglos rastreando su protohistoria, sus más primitivos dones, sus errores con más carácter. Uno creencias en juego de antecedentes y posteridades por saber lo que debo hacer, un renacer entre montañas y mares, una fusión dialectal de milenios antes de la historia. Y en oleadas me expando entre los puntos cardinales
se me han estirado los libros labrando reputaciones, ampliando mis propios ensayos vitales, disertando literarios sobre mi propia lengua, mi pobre gramática experiencial. Me han traducido el movimiento de las perlas orientales, me han convertido en mundo
nuestras semejanzas son una catarata y sus innumerables columnas de agua, sólida erudición a nuestra biológica curiosidad, lo antecedente y lo posterior, nuestra filología original. Nos aporta la debida intensidad de nuestros ensayos, nuestras lenguas que recogen y exponen, el común de nuestras apariencias. Conectan nuestras formas con sus precisas deducciones desde la misma raíz: habla, lengua, lenguaje, lenguajes...cuerdas
sopeso cada ingreso vital con limitado juicio, trato de templar cada pulgada emocional sin dejar de abogar por ella, libero su circuito de categorías por encima de cualquier juez interno, y tomo parte de mi error-solución, ese constante contencioso con mi percepción capaz de revolucionarme. Llego a simpatizar con la aparente paradoja al hallar posibles causas, supuestos a los que habré de renunciar
entre textos antiguos devengo magistrado, poeta, geógrafo, botánico, me suman eriales de saber, aprendizajes que ejercen su influencia en mis románticas mareas vitales, maneras de dominio del asombroso Yo en la dosis justa. Y sin embargo no suman conocimiento
progresan los hechos con sus más problemáticas ideas, te conceden los años más sediciosos principios de autogobierno en el constante diálogo Yo-Ello, una escolaridad que amablemente te apacigua. Y marchan a su corte de gracias que tanto te fascina, ese país del olvido donde tanto cuesta despertar
tiene su cosa civilizarte, degustar culturas desconocidas en su propio ámbito o en el tuyo, académicas o no, refundarte entre las sucesivas citas, rebautizarte diverso entre las formas actualizadas. Paso revista a mis elecciones manteniendo la muerte como vía de conocimiento, investigo las aparentes menudencias en mi haber
miércoles, 7 de enero de 2026
Maximizing the Audience. Wim Mertens CONFONÍA
1
en círculos me integras, con diferentes formas me implicas instrumento de una totalidad inaccesible. Aperturas me trabajas de larga duración donde interpretar cada pieza hasta su simplificación, una síntesis de vocación absoluta. Tocas notas de mí con sus pautas de silencio, las difieres en ciclos como ecos, trasiegas con mis compases intercalándome corazones, latidos ajenos que me crean secuencias, secuelas ascendentes. Adquieren las formas melodías, recuerdos de tus trabajos que apenas son
2
todo continúa dentro lleno de magníficas plenitudes, de inspiraciones que muestran lo mejor de tí, una posibilidad de solitario formato que le pone temas a la vida, desde lo baladí a lo grandioso. Y a todo me parezco en todo momento, cada parte, cada pieza, cada fragmento de mi corazón despedazado al nacer. Un piano me recompone tiempo
3
como una galleta de la fortuna cada amanecer, el regusto de amantes marchitas, el conocimiento que queda en la escucha silenciosa, la primera vez que abrí los ojos tras disfrutar del paraíso, lo que la noche olvida cuando me presta sus oídos. Y quiero darle nombre, maximizar el tiempo siendo el Yo toda su audiencia, lo mejor de tí, el aprecio del ahora en todos los registros posibles, un crescendo hacia lo solemne, el comienzo de un nuevo día, imparable, explosivo, el ritmo de mis sensaciones percutiendo en mi entorno inmediato. E incorporas incorpóreos restos de lejanas músicas, recuerdo de aquel paraíso matricial, la sombra de una omnisciencia intuida. Las voces recuerdan quién eres
4
prosigues esta brevedad en tu fosa oceánica, este canto de sirenas atado al mástil de tu nave en el corte abisal
5
te susurro, adjetivos te silbo calificativos, remembranzas de origen, versiones de mí. Muerdo la galleta, ocurro en la respiración, el viento me acompaña pautando mis ritmos, giran piezas a mi alrededor, trazas de cuerdas vibracionales en las líneas que ante mí se dibujan, parece salírseme la voz de la boca, melodías entre las líneas, el aquí y el allá están improvisando
martes, 6 de enero de 2026
El planeta limón PSR J2322-2650b SIN FONÍA (de los astros)
giran las zonas más alejadas de mí con una neutra concentración, una leve pulsión lumínica sin masa perceptible, un tiempo incomparable. Conoce todo mi contexto orbital, los extremos que me componen
tu cercanía es un púlsar generando una fuerte gravitación emocional, estira mis sentimientos sin explicación alguna, alarga mi radiación interfiriendo cualquier modo de observación. Infrarroja me permites los espectros más nítidos
se abre la mirada al espacio profundo donde lo impensable, mi comunidad de astros a estudiar. Les escribo cartas
al no verte cuerpo devienes esfera de variable claridad, sin detalles de forma, te conviertes en un disparador de respuestas sin imagen, una añoranza de origen real, el entorno se apacigua
hay cabos sueltos que destacan en cada modelo de aproximación a lo real, rigen tus líneas de pensamiento con química justificación, tan rica en detalles, la experiencia como mecanismo de formación, tan productivo. Cada cabo un caso en tu comunidad
los extremos de mi composición posibilitan la comunicación absoluta, vasos sanguíneos de tierra y cielo disponiendo de todo nutriente. Tu cercanía desmenuza los detalles mostrándome modos, atmósferas, mi capacidad de acción. Explican los extremos mis formas
las alejadas zonas me rompen lo que creo saber, poseen masa infinita en ínfimos puntos, me detectan molecular donde mire, nada les es inédito
me desconciertan ciertas formas con sus reveladoras composiciones, se espacia mi atmósfera personal, me muestran patrones que no registré, replantean modelos y mi capacidad de aceptación. Y giran y giran y giran...
sábado, 3 de enero de 2026
Fumeque. ROSA DE RUMBOS
tu proximidad dominguea en las condiciones apropiadas, similitudes que dan su parte meteorológico de las almas. Vuelves insular en esa desnudez que no regatea por las aguas. Recordamos entonces nuestros puertos de partida, los arrecifes visitados mar adentro, nuestros volcanes coronando nuestras isleñas grutas. No competíamos, celebrábamos
no tienen miramientos esos locuaces vientos, ni siquiera disputan, ni se ponen a prueba. Soplan sus nudos en todas direcciones animándote a participar
aplican las islas sus generalidades con alisio refuerzo, suben la temperatura de mis fumarolas con la presencia de una provocadora maresía que llega a romper la cresta de mis olas, dan igual los ojos que miren. Arrastran entonces mi polvo caduco que suspende sobre mi entorno tal calima neuronal, una suerte de siroco de ignota procedencia
celebran mis brazos a sotavento y a barlovento, mi cerebro una baliza en altamar sin olvidar mis espigones
arrecian a veces ciertas fumarolas con un temporal de caóticas palabras, un humo coloquial que se espesa, sentidos que se prenden
la fuerza de mis vientos rasean el mar, dan salida a minutos sin dique de contención, parece chispear la baliza en la punta de algún muelle extraño, se me aficionan los números a juguetear por arrecifes, una presencia de mí en blanca playa (permanecen allí mis huellas)
las fumarolas son sustancia isleña, una soledad incompartible, el designio del más poderoso viento, una invisibilidad acompañante. Me arrastra el polvo suspenso en la llamada de ignota procedencia
aplican los términos sus tópicos del día a día, sube la temperatura en las condiciones apropiadas
viernes, 2 de enero de 2026
Drowning by numbers. Michael Nyman CONFONÍA
13
se acaba el juego al abrir las cuerdas, cerradas por un tiempo, tan elástico. Piezas similares inician su reciclaje en melodías que se abren, círculos que giran solares con someros aderezos. Repaso temas con el vuelo simétrico de las aves
en campos de tristeza me conceden un baile más las piezas, cuerdas templadas en una desconcertante interpretación, fragmentos de mí que obran en grupo con mínimas notas construccionistas. Los temas me recuerdan inexplicables evidencias de un origen aéreo definitivo, diferente al aprendido. No pesan las cuerdas, mantienen sus tonos un nostálgico clasicismo. Son las aves su concreción
5
la carretilla en el jardín lleva recuerdos, amables piezas del repertorio infinito, se aplican mis músculos a su empuje que convierte los temas en sonrisas, un torbellino de hojas que me arrullan, suenan los trinos contenidos en su rítmico impulso, juega el aire entre brisa y viento, toda una maquinaria de posteridad
6
me siento aquí contigo, muertos los dos, y con delicada mano abro tu cajita de música: se abre pieza hecha de pianos escaladores que me arrastran en un reclamo ancestral. Las hojas, las aves...las horas
8
mis comadres las avispas zumban aquí y allá su profundo murmullo, recuperan los árboles su ritmo de pequeñas miniaturas melódicas, se diría que no olvidan mis fantasías
2
la marea lunar es una balada que me reconoce, precioso vals que me sirve las sintonías de un más allá, me irradia imágenes con el viento ejecutando los ritmos de las más profundas cuerdas. Ella juega con el tiempo, breves fragmentos de mutuo reconocimiento tocando los pies de mis musas, la fantasía de mis piezas
10
entrelazados los cuerpos baila la noche su dramático tango, culmina verdades escondidas a los ojos, renueva los armazones rítmicos de mi pecho que el viento usará. Su tema te transforma, apuntala tu obra con el magisterio de las formas pretéritas y futuras. En un giro brusco dialogan las cuerdas
7
en los números me ahogué, parsimoniosa ejecución que va acelerándose hasta el vacío aterrador, el colapso de todo un sistema de pensamiento. Nada llega a modo de refuerzo, se han partido las cuerdas, no reconozco tema, toda melodía se apena en ajenas partituras
3
llegan motivos del gran juego de la vida repitiéndose intuitivamente, lados oscuros componen extraños signos con inocente apariencia, sus sombras ocultan perturbadores anclajes de especie: te mantienen en vilo
11
mis cremaciones recuperan mi dramática solemnidad que adorno con mínimas variaciones: toman forma los sucesos con imperceptible iteración
4
me ahogan los números con sus troceadas emociones, me conmueve su pureza fría bajo el continuo cargo de sus sumas, sereno, pero triste. Voy extremando su sencillez: depura su cualidad mnemotécnica en la redundancia de lo inolvidable
9
los viejos peces del estanque me pasan su repertorio de colores y movimiento, comparten el tono contemplativo de los atardeceres, se minimiza la materia, me atrapan los oídos del silencio, una singularidad soñada
12
conozco mis cuerdas siguiendo las virtudes de ancestrales recopilaciones, las obras de lo anterior trabajando el ritmo vigoroso de mis personajes, instrumentos exóticos de la mente desbordantes de energía. El repertorio infinito concierta tus citas en la eternidad, sin certezas, sin motivos declarados. Suenas
eres mi bandada de aves favorita, la que hace esplender mi tierra, la que signa en el aire mi contrato con los cielos, todas mis paradojas despersonalizándose. Reconocemos cada evidencia de tus cuerdas tratando de dulcificar nuestro entendimiento, de recuperar los términos perdidos entre las trampas del ego, la musicalidad del aire. Giro y te encuentro, una pertenencia descatalogada: se abren las cuerdas, se ahogan los números
jueves, 1 de enero de 2026
Rely. David Mackenzie Celuloides, bandas y bits
calculas frío métodos hasta la obsesión por mantener tu anonimato, una impunidad que no erosione tu andar. Guardas copia de sensibles recuerdos que te comprometen, envíos del tiempo comunicas, un proceso interminable
donde la fuerza es se desvelan los planos del juego dual, hay siempre un maestro de ceremonias, sabe pensar por tí, un principio de mansedumbre que revela tu pasado inmaterial, tus verdaderas motivaciones. Te muestra evolución con absorbente atención, genera tus más precisos interrogantes hasta llegar a tí
el viaje aparente desea frenesí, desordenado ritmo, una narrativa anecdótica sólida, una tensión hasta el exceso
he bogado entre sonidos misteriosos como en una urbe con anhelos de simétrica perfección, una alerta anímica de intrigante tensión que espera protagonistas, un aire inquietante entre la elegancia y el fango de manidos personajes
cuento con los actos que se ganan mi corazón, el trabajo seco y acerado de silenciosos seres que se posicionan en anónimos proyectos de todo género
acabo un problema apoyándome en los recursos más difíciles, un ingenio que deriva hacia lo colectivo en el manual de historia ansiando credibilidad sin importar carismas. No se deja ver la sensación, si acaso el potencial: la mesa está servida
sirvo la imagen fría con alma nítida, el momento adecuado de tu ejecución visual, la oportunidad que gira con la solvencia de un tramo vital indeleble: desvela
me atrapan tus premisas anticipando mis movimientos, me arrancan ritmos de funcional tensión, siento la materia como algo real. Y calculo en frío
lunes, 29 de diciembre de 2025
Argentina 1985. Santiago Mitre Celuloides, bandas y bits
tu universo de vocaciones se curva en la llamada oportuna, resulta épica tu memoria en su inmortalidad, una depuración diaria
fiscalizan mis frases tus alegatos, piden mi renuncia a la expresión pretenciosa, a esa originalidad requisitoria de la no polémica. Quieren usarme sin pertenencia, sin un por qué eternizándose
eres imagen prescindible, un momento necesario donde te divides por sentir mi aliento
me ganaste con tu crítica festivalera, la emoción pasajera en el teatro de los gritos que tiende a desdibujar el camino con sus imágenes intercambiables, los cromos del niño, sus juiciosos relatos tratando de imponerse en bélica dialéctica, sus héroes forzados. Y fiscalizo esos supuestos con el democrático oficio de mis voces. Las imágenes formulan su puesta en escena de arquetípico aroma con sus mejores efectos, y enjuicias causas con la pasión del debate interno. Consigas quizás una social transmisión con todos los supuestos en fila y ordenados, una imagen global como eco redundante provocando al mundo. La realidad de tus procesos da vida a tu equipo de pensadores, se estiran sus retratos en tu imaginación, tan compleja, bajas la presión al tiempo, en hermosa perla blanca te condensas. Ser resulta convincente, una leve emoción, una dosis justa de eternidad que ya no te sorprende, una distensión narrativa en forma de colmante vibración cosmológica, los ingredientes de una historia universal, tan doméstica
mira el Entonces con bondad al encuentro de algún suceso histórico con queda indiferencia: retoma imágenes con la decisión de un juicio deshilvanado, la oscura responsabilidad fagocitada con iniciática mansedumbre, un regreso en paz
admiras los actos pequeños, sus cuidadosas sumas psicológicas dando verosimilitud a tus convicciones. Te realizan carácter sin la pasión desbocada, magnifican lo inesperado aportando su refrescante fuerza, dan fundamento a tus imágenes sin necesidad de mensaje. Te recuerdan posibilidades que no creías humanas, quitan el velo de las apariencias. Ellos te muestran seres mirándote de lado comprensivos con tu esfuerzo, su luz en el horizonte
te ven en el olvido sin fiscalizarlo, se presentan humanos para ejercer su oficio, hasta desbordar tus imágenes sin entretenerte en exceso, que no te olvides del tiempo, todo un universo de vocaciones que se curva
martes, 23 de diciembre de 2025
Oboe Concertos. Telemann CONFONÍA (2)
produce tu música declinaciones de tiempo, focos de energía y sus teóricos tratados. Trabajan sus épocas jóvenes compositores ahijados del cosmos
el luego muere por criar nuevos hijos iniciando futuros, composiciones de época que volverán a deteriorarse, transitoria disminución de mi actividad a pesar del Ello. Sigo componiendo hasta un nuevo luego
el prolífico nunca es capaz de números inverosímiles, de composiciones que viajan en la abundancia absorbiendo mundos, incorporándolos a sus notaciones. Consigue incluso series culminativas donde reina la armonía, ahijados del cosmos se suceden
los Cuándos ponen vacíos donde presentar candidatos, donde aprobar los consejos postulantes, rechazar las palabras inapropiadas, los Aunques ya usados. Allí excuso mis excesos, el persistente vacío del ruido, allí selecciono los sonidos que asumiré como propios, un lugar telescópico. Incremento variedad y volumen
nacen las mayúsculas como partículas musicales únicas, cantores de un mundo familiar, toda una relación
mi telescópico abandono hizo actuar a los maestros en mi particular capilla, toda una corte de estilos componiendo sus oberturas intelectuales, sus volátiles suites. Invadían el tiempo evacuando a mi yo de palacio, toda creencia visitándome con sus nombres y sus mayúsculas cantoras, la corte ilustrada por su genio. Obtuve nombres que vibraban por los continentes, restos de vida muy antigua. Allí escribía litúrgicas cantatas para ocasiones especiales, allí aprendía teorías concertadas por el tiempo que operaran mis quiebras de sentido
desfallece a veces esa educación telescópica tan llena de juventud, sus relatos constituyentes de filológicas familias, sus clases de infancia descubridora buscando el talento compositivo, sus obras pinceladas de aptitud. Enfrenta los temores que el tiempo esparce aquí y allá tal madre castradora, transforma sus instrumentos en nuevas enseñanzas, te envía esperanzada los cambios necesarios que te pudieran desorientar, las claves que reconviertan tus sentidos con una pizca de humor, amigable asombro ante lo increíble
destapas al final tu telescópica música que opere en los Luegos, parte a los confines por recuperar lo perdido en otra frecuencia
tu estrategia material falla al observar el talento de las nuevas ahijadas, una ampliación de conocimiento a través de las formas. Tu autodidactismo es épocas completándote, sensorial aprendizaje hasta su quiebra, el toque dulce de todos tus instrumentos, tus viajes de expansión estilística, las influencias recibidas
ingresas telescopios en el universo como posibilidades, maternal petición que cumples en aras de talentos que descubrir. Encargas composiciones de futuro donde fundar escuelas de pensamiento, el concierto de los nombres apropiados, los cantores de inquietantes crescendos espirituales. Compones los riesgos de ser que restan tiempo a la evolución. Y partes en su promoción por las declinaciones del tiempo
martes, 16 de diciembre de 2025
Crónicas de guerra. James Strong Celuloides, bandas y bits
me tramas interesadas dudas, ideas posibles fenómenos como una ayuda evolutiva, fortaleces mi tiempo direccionando sus capítulos en amplias series, la base de futuras realidades. Eres mensajera sin piernas escribiendo guiones que el mismísimo polen traerá, una pasión primaveral cargada de historias, en mayúscula, en minúscula. Iterativa me contarás de increíbles maridajes entre los elementos de tus periódicas tablas, de comenzar una relación hasta su punto álgido, de olvidar los renglones perdidos, de seguirte. Medias inclusiva en mis crisis tomando como rehenes mis máscaras, y en ellas me pones a hervir
te ensombrecen tus antojos interpretativos, tu actoral competencia y su memoria, tu protagonismo pasajero tan impostado a veces. Sirves a aquellas muestras en tu baile estacional, creas tu propio parque conversacional con vigilante oficio
tu lado humano guerrea incansable con su propia trayectoria, tremendo maridaje y sus vástagos en el tiempo. A diario te encomiendas bajo el cielo protector, y en su silencio te escuchas. Sabe tu ánimo a tierra pisada, una suspicacia aprendida durante eones, y va ganando en confianza, va escribiendo sus historias, con minúscula, con mayúscula. Sabe también de sus animadversiones y el control del momento, de sus dudas correteando por la vida, interesadas tramas
sábado, 13 de diciembre de 2025
Stonewalker. I built the sky and Jake Howsam Lowe LIBRO YLÍRICO
puedo identificarte desde brillo intrínseco, tu verdadera fuente de saber cuando resplandeces, cuando el aire en luz se dispersa desapareciendo toda estrella. Me contaminas
cielo tangible en mi herido calendario y el rayo que me define, este espacio en el que se me mueven los astros, todo lo que me rodea en una doméstica astronomía, una esfera con imaginarias bóvedas de quitar y poner distribuyendo luces y sombras, soles, lunas, umbrales de regiones divididas constelándose unas a otras
dividen los números mis crepúsculos, tríadas de diferente profundidad jugando mi sol con el horizonte, segmentos de lumínica puesta reiniciándome, descensos de inframundo hasta regresar a un agua primordial. Náutico, encuentro los grados que definan período nuevo. Se enfría mi capacidad de comprensión, no alcanza su brillo
en mito divinizo esta bóveda del ahora, un cielo lleno de equivalencias
es la Tierra mi sombra proyectada desde el espacio exterior, su atmósfera los fenómenos visibles que al crepúsculo se volatizan deponiendo condiciones. Observo mi propia meteorología permitiéndome visiones con relativa claridad sobre el horizonte, la franja de sombra azulándose en benévola opacidad, parte el cielo tal oblea consagrada, sol poniente, sol naciente. Relaciono fenómenos desde el arco anti crepuscular, la banda rosácea que observa mi sombra con los ojos de Venus. Ninguna línea definida divide, todo se desvanece en el cielo
termina mi meteorólogo sus referencias en esa zona gaseosa que vuelve a adquirir densidad
destellos verdes de tierra copan ahora mi óptica esperanzada, los hago visibles por unos segundos, rayos y auras arbóreas y montañosas que se desvanecen sin una causa que yo controle, destellos propios de una inversión perceptiva ajena a mi metereología. Esa altitud conlleva descenso, el horizonte me mira impávido caer al fondo del océano, nubes y montañas testigos de ese naufragio emocional. Se asocian los destellos con la Luna y los planetas brillantes
orto y relámpago me vislumbran en mis tormentas, humana electricidad en la neblina urbana
brillas con la variedad de colores que el día estira, con las propiedades cuyas causas pretendes conocer. Dispersa el horizonte esas luces que regresan a su fuente con abrumadora velocidad, domina el crepúsculo con pasmosa sencillez
refiere entonces tu cielo informales términos buscando perspectivas, la superficie de algún significado imprevisto, variaciones. Observas la piel terrestre desde esa cúpula, vibrante cuenco que te habla del no-tiempo, refiere las capas más sutiles de tu atmósfera
cualquier explicación será física descubierta en honor a tí, orto y relámpago
diurno azul dispersa sus moléculas de onda corta, se alarga la luz nocturna en rojizas superficies, se salpica la región de estrellas visibles que alguna nube acariciara. Deviene mi rostro luna
hay lados de mi atmósfera donde no chocan las moléculas, lugares donde el espacio blanquea
es la naturaleza en todo fenómeno cíclica aurora y mis nubes sobre un permanente arcoiris, los relámpagos que me sacuden, mis invisibles precipitaciones. Aves e insectos me reinventan con planetaria humanidad, activan los cometas mis deseos en su lumínica contaminación, se hace la noche inmensa urbe
cuando pongo el sol sobre el horizonte emite la luz sus azules dispersándome hasta el exceso, aún si guardo el resto de colores en mi retina. Viajo entonces en las ondas largas y suaves enrojeciendo mis mejillas, manifiestan una leve veladura de naranja y amarillo, miran sus ojos mi atardecer
me demostrasteis vuestra óptica pacata procedente de una falaz blancura o negrura, una realidad descompuesta sin matices. Hay lados en mi atmósfera donde bailan los fotones sin causa conocida, partículas que desplazan haciendo vibrar mi alma, vibra el espacio entero sin líneas rectas, la tríada reflejo-refracción-dispersión choca con mis propias moléculas, llegas a planetas extraños de atmósferas desconocidas. Esa amplitud es frecuencia inasible, el resto opaca tu azul. Pero puedo identificarte desde brillo intrínseco
lunes, 8 de diciembre de 2025
Hold on my heart. Genesis LIBRO YLÍRICO
te coronan mis arterias ambos hemisferios sin división alguna, ascienden mis ramas en circunfleja magnificencia, y descienden por tocar tus pies. Necesita lo anterior de tu oxígeno por muscular las ramas, precisa de tu energético aporte que el corazón responda a tus llamadas. Has elevado la cualidad de tu músculo cardiaco con la exigencia de sangre, día tras día te coronan las arterias
toda situación es un bombeo que requiere tu aporte, abarca tu exhalación lo visible, un ejercicio de circunstancias
estás hecho de cardíacos fundamentos, una mente hecha de arterias y venas cosmológicas
corazón mío, muscula cada función con el nutriente justo obtenga el vasto cuerpo sus nutrientes, lleva tus aortas a las superficies más extremas de tu entorno, forma las coronas con el nombre de cada rama llegue la sangre a todo
acciona tu corazón cada impulso asumido, su fuerza una sustancia innumerable que te transporta, latente circulación del cosmos y sus sucesivas ramificaciones, el organismo cedido. Nutre sus células recogiendo cada latido entre aurículas y ventrículos en eterno retorno
se adapta el sistema que te circunda a tus necesidades, y das volumen a tus impulsos. Reposas acuático entre sus cifras elevando luego tu esfuerzo, cardíaco fundamento, la calidad de tus latidos
tus válvulas mentales, tricúspides, abren y cierran las cámaras de tus sentimientos, conectan aquís y allás incorporando el aire que te llena o te vacía, toma el todo de él. El ya te devuelve el corazón aireado, pequeñas concreciones que te alivian; mitral, accionas los impulsos del vasto cuerpo, coronas hemisferios
viernes, 5 de diciembre de 2025
Time flies. Porcupine tree LIBRO YLÍRICO
el mismo tiempo destaca los actos y tus coreografías, te acompaña entonando tus realidades más dubitativas, una difícil ejecución aspirando a perfección
trabajas el siempre a diario, como un uno cargando batería momento a momento, aerostático globo manteniendo su altura en la exigente asfixia. Te acompaña el tiempo rudo con su tic-toc enmarañado y tú le pones la frase dulce con sincero respeto
has vivido la experimentación y su regusto añejo obviando estilos con juvenil desenfado
su impacto es un conjunto de arriesgadas voces, de sonidos arbóreos de ritmo ascendente y abisales depresiones, una intensidad sin mínimos cualificando tu exigencia, poder valorar la grandeza de semejante composición. Aprueban los números tus variopintos aspectos con matemática docilidad, compartes así un bienestar de fuga, la probabilidad de ser. Concierta la duda agobiantes huellas, chocan entre sí en fricción con tu entorno. Ponte cómodo, hay poca gente ahí. Puede ser genial
tu inevitable mente renace en una tardía experimentación, en una sensación de lejanía impensable mientras corretea el tiempo. Redescubre horizontes con grácil cercanía
llega el descanso cuando menos lo esperas, sueñan los relojes en voz alta colgados de las ramas, te regalan viejos temas con diferente talla que con extrema sensibilidad ejecutas, momentáneo sosiego entre la histeria colectiva, deviene la atmósfera imaginación pura asumiendo su protagonismo
eres aquel bicho del árbol celebrando su tiempo en la elegancia del silencio, toda su música
empieza cada recitado como incidente de trabajo madurando sus engranajes, una progresión sin tregua que me enseña la calidad de mis dudas, la osada desconfianza en la longitud de mis trayectorias, en la renovación de los caminos infinitos, inequívoca progresión de la que tomo y bebo a la mesa del tiempo
lunes, 1 de diciembre de 2025
Sinfonía n.7. Anton Bruckner CONFONÍA (2)
y son los árboles que me rodean los guardianes de mi paz resiliente, su constante sinfonía una progresión armónica que quiebra despertando al entero cosmos, un monumento a la memoria ancestral. Me completan en perpetua asistencia, en el tiempo me representan, un encuentro sin muerte
tus movimientos contienen temas que el tiempo escuchará, abren veces en silenciosas díadas por donde surgen los temas que desarrollas, sostenidos, secuenciales, sin coda definida Aparecen tus instrumentos, contrastantes en su dedicada elaboración trabajando el movimiento hasta su muerte
corre el momento su eternidad sin teoría alguna, catedralicio te consigue un puesto luminoso en su camino de intensidades, el riguroso curso de tus aprendizajes. Con los nombres te corresponde como forma de tutela, te hará experto en sus contrapuntos, la armonía de sus más dispares voces. Al darle edad sentirás la experiencia como orquestada forma en el teatro de la luz, una reveladora interpretación indemostrable, aparente quiebra armónica en la progresión de tu genio particular: el maestro te encontró
alivian tus juguetones scherzos la dramática atmósfera de tus intensas contradicciones, una comicidad recurrente que compartir, el movimiento como ruptura de esquema, y entre tus vínculos te mueves reforzando tu eterno retorno entre los compases que usas
me compones en conversiones nocturnas, la mañana como consecuencia, encuentros de inmediatez a los que dar significado con mis instrumentos, el magistral hechizo inenarrable. Esa individuación abrumadora se hace silencioso vértigo al que busca, una orquestación en las franjas del tiempo. Al abrir los ojos, los árboles
jueves, 27 de noviembre de 2025
Cowboys and Angels. George Michael LIBRO YLÍRICO
en los años me detengo, y me recreo entre las colinas disponiendo paisajes sentimentales como pequeñas trampas sobre las que tenderme. Me avergüenzo entonces de mi imprudencia emocional, tan expuesto en esa detención
me traes sucesos como una suerte de homeoterapia continua, me grabas el afuera reivindicando sus condiciones, caótica actuación que se me llena de referencias, y de ellas te disfrazas. Muestran tus manos su afilado talento para manejar lo que ves
es posible imaginar desenlaces desde los que debutar con nuevas formas, una meteórica reconquista de tu mundo, despertar desde un susurro inesperado
me adelantas, te adelanto en el cambio de frecuencia, me conviertes en tu accidente protagonista, esta ley de los problemas como adicción al mundo, como cura en tu árbol intoxicado deshaciendo la línea entre vida y muerte, tu aversión a la verdadera comunicación, de la que huyes espantado: "vaya pesadilla corriendo con una bestia detrás", y eras tú la bestia, decesos y partos en rigurosa dualidad: crees que alguien gana? Descubro mis cadáveres por un Ganges celestial murmurando el profundo canto de la tierra, comparto su iniciático desfile y especulo posibilidades hasta la sobredosis. La muerte determina la vida, mi corazón se dilata
minorizo mis Cuándos en la iniciatica aventura, en solitario me grabas con absoluta fé, haces de mí copias formales a cada giro del mundo, conciertas este juego entre las estrellas rivalizando contigo misma
y sigo los años con material pleitesía reformulando la orquesta de mis sinfonías
me ama la muerte con su inaudible susurro, un amor personificado que de igual a igual me acepta, una atemporal maternidad y su intenso vínculo temporal, devastador a veces, provocativo otras con sus bruscos giros vitales
la tragedia cruenta del conflicto permanente nos embarca en prolongada odisea, y sin embargo el silencio estelar no marchita, su música grabada en tu ADN tan viejo como ese sello cosmológico por el que tributas, tu niñez estirándose en el tiempo
la medida de tu avance es el arte de los siglos, tus aparentes pérdidas en el espacio paginándose entre los sucesos
se cobra lo enfermizo sus muertes con la oportuna dedicatoria, el recuerdo revivido en exclusivas líneas temporales, tus homenajes al tiempo
nazco punto cardinal que imparable migra hacia lejanas islas, nazco danza de la madre tierra bailando con sus hermanas, familia que muda de especie en especie en perpetua adolescencia, un allí de pleno conocimiento
me dibujan las rocas en el río corazones extraviados, les dan un peso en la corriente, y en las colinas me recreo
lunes, 24 de noviembre de 2025
El Eco de la Semiótica (a Umberto) SIN FONÍA (de los libros)
social me importas con tu percusiva ciencia tanteando mis lenguajes, la comunicación que percibes entre humanos desechando la que no percibes, tu comprensiva fenomenología social regenerándose a través de un yo
hago del eso signos que en escalas de saber se relacionan, modos de mediar con el ello que me permitan vislumbrar. Estudian las palabras puntos de vista sobre tu realidad, adquieren las cosas significados que transmitir, extienden su alcance hacia alguna ciencia
teorizo ser percutiendo ciencia con humana comprensión desde una profunda comunicación, interactúo con lo establecido como contexto, desarrollo sus elementos siendo elemento
y giro crítico el torno de los signos desde algebraica disciplina, un tratar de abarcar en demasía, difuso método que se revuelve contra mí sin mediar aviso
continúas repasando mis maneras buscando antecedentes con humana solvencia
el eso tiene vías de acceso que investigarás a través de significados, construyes y transmites lenguajes que analizan lenguajes, estructuras usos con estéticos soportes según comprendes sentidos, relacionas búsquedas de emisores y receptores
tu algebraica disciplina se encarga de signar las formas que percibes, construye sentidos que trata de transmitir en generoso acto de comunicación con el todo, teorías definiendo la más precisa síntesis en un ahorro de energía, la unidad mínima de tus rezos, todo deseo en una oración, todo fenómeno representado, el sustituto presente en un relumbrante signo
el más allá de aquel soporte es, le doy texto, imagen, lo humanizo con las cosas que sé dotándolo de movimiento, de gestos y escorzos mentales, fabrico las herramientas complejas involucrando a todos mis sentidos
el eso me estudia, me divide en ramas con su evolutiva sintaxis, deja hitos como antecedentes, migas de pan en el laberinto, dispone los signos del verdadero conocimiento
en el nivel de las formas te especializas, siglos de institucionalización asociando estudios, reconociéndote en términos que abarquen tipologías, la mención de hechos antiguos. Das significado a los signos que encuentras desde tus propios átomos, la ciencia que los conjunta en explicativos principios
y escriben los siglos sus tratados abordando el tiempo, sus temas y conceptos con disciplinado diapasón: se me vienen encima
los quienes defienden sus signos con teóricas descripciones, acuñan nuevos símbolos para sistemas generalistas y sus particulares referencias, imágenes de otredad
pasa mi disciplina por etapas fluctuantes según me transformo, corrientes de pensamiento como puentes flexibles sobres placas tectónicas, generaciones enteras deambulando por ellos, o primerizos que surgen en una súbita proximidad tratando de estructurarlo. Se mueven los enfoques en esas sacudidas, se curvan como interrogantes entre emisor y receptor, se quiebran paradigmas como apariencia
la respuesta eres tú, sin medida, la pregunta eres tú en los términos escogidos, porque, social, me importas
sábado, 22 de noviembre de 2025
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