...y en la corte del rey carmesí
el juglar se atavió de capas y hechizos,
de números y cuentas,
de la música impredecible de silencios,
de explosiones y vacíos
desde el dedo creador, vara y cetro
de los cielos que traen el rayo
aquí a la tierra
levantando formas y sonidos
que en una mirada
se desvanecen
Y el rey vio que era bueno y
le dejó marchar libre entre sus mundos
heraldo de las múltiples realidades...

No hay comentarios:
Publicar un comentario