miércoles, 18 de febrero de 2026

Desierto de Atacama SIN FONÍA (de los templos: desiertos)

te me llegas con tu géiser mental en la madrugada, y me permites divisar tu tóxica fumarola vaporizando mi dormitorio, se abren tus cráteres de barro candente proveniente de tu dolido magma. Mis aguas burbujean que de los ojos salen, salen de una profundidad ancestral transformando mi visión de las cosas, quemándome incluso en su personalizado fuego. Pero aún disfruto lo mejor de tí, mis aguas sumergiéndose en las pozas frescas de algún recuerdo renovado, tan cercano, tan liberador. Ese pequeño viaje interior incentiva mi paso por las apreciadas llamas del corazón, hecho como estoy de adobe, paja y madera

hay en mí lugares conocidos de una aridez rocosa, la vida respira lo increíble, la lluvia hace su rosario de cuentas engarzando mis décadas con cuentos milenarios, el paisaje te piensa de otro planeta

dispone de mí el tiempo con silenciosas recomendaciones, tiene su agenda con alguna que otra laguna mental, pero no ceja en su kilométrica santidad, de flotar en torno a mí agraciando mis aguas, evaporando la sal de mis rocas, de señalar estrellas en mis salidas nocturnas: me observan firmamento con sus telescopios

me asombra lo increíble por diferente, lo acompaño de adjetivos que hagan ruta cognitiva, millones de años dentro de mí en un profundo lecho marino, paisajes únicos que padecer y disfrutar, valles y montañas, salares y termas emocionales, tus géiseres, una imaginación liberada que figura tierras, una inercia floral desprendiendo vida extrema

mi regreso es una imagen giratoria con la cabeza quieta sobre los hombros, una realidad sin dudas que no te abandona, la sensación de otro mundo

conoces tus desiertos, sus habitantes organizando tu estancia, el recorrido de tus experiencias trazando tus mundos, las rutas que propusiste para visitar paraísos e infiernos

exhalan tus géiseres madrugadas que santificas con bautismos de luz, llegas a llorar de sutil alegría, deseas merecértelas antes de partir, cogerlas de abrigo permanente, mineralizarte con ellas, hacer liviano tu regreso, cenar así las noches y sus enanas rojas en tu propio campo geotérmico

razona principios fascinantes el desierto, fabula paisajes repletos de contrastes, con detalles que se anclen memoria, donde sientes otros mundos

al amparo de tus surcos de agua encuentro lo pintoresco de mi existencia, aprecio allí otras arquitecturas vitales, piedra liparita que destaca nuestra antigüedad, el placer de recorrer otros surcos de artesanal formación

hay una plaza en mi corazón donde se reúnen los seres y las cosas, montan allí sus puestos de verbal artesanía, sus puntos de partida para ideas de largo recorrido por los laberintos de la evolución, sus calles de múltiples rutas cognitivas para los viajeros más intrépidos. Visito allí la piedra vieja, mis torres de adobe como hitos, declaro mis monumentos personales y hasta planto mis cactus. Tengo árboles amantes de la astronomía, saludan a los meteoritos, coleccionan sus fragmentos

tiene mi alma salares, depósitos de lisa inmensidad blanca que mi piel suele manchar en forma de polvo, pequeñas costras que al abrirse supuran mi propia sangre, la vida acuática de mis microorganismos. Se forman lagunas donde florecen los espejismos, las distancias incalculables, los ojos fijan colores elegantes como pequeños tesoros de vida

tengo lagunas altiplánicas donde descubrir bellezas escondidas entre mis volcanes, los templos que la leyenda me inspira, y en aguas cristalinas me sumerjo, en su sobrecogedor silencio rodeando al mundo. Roca, flora y fauna me protegen, traen ancestros, les veo cultivar el tiempo 

mi valle lunar me arranca brillos inesperados, se pliega mi arcilla con mineralógico gesto, me origina montañas como escultor caprichoso pendiente de la salida y puesta del Sol, pintor de cimas y desfiladeros, del cielo púrpura y de la oscuridad, renueva la memoria. Dejo tallar al viento con su brillante arena mis salinas cuevas, pararse en las dunas a contemplar su obra, la majestuosidad de lo ilimitado en mi dormitorio 

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