como siempre de tí, o dejas tus lazos emparejados en el giro continuo de los astros, y primas los conjuntos con económica armonía, y juntas las aves con el sonido de la tierra
restos de aves me resuenan entre las composiciones más extravagantes, memorias con sus temas teñidos de épica, porcelanas que se forman con el aleteo leve de aquellas presencias, un fraseo misericordioso, un equilibrio interpretativo, voces de la tierra integrándose con las aves. Me escuchas
ciertas imágenes me asimilan en su nunca, me aceptan incluso como excepción. Ciertos sonidos me tratan con dulce pillería fagocitándome tragicómico con todos los elementos de la tabla periódica, las cuentas de todas mis ocasiones elaborando su música. Es un proceso diferencial de extraños códigos inconscientes, de las imágenes que les acompañan sin que Saturno me devore. Ese compositor trabaja a ciegas, me adapta situaciones sobre una pantalla en blanco, radicales contrastes sin fondo
reverdece mi sonoridad que los caminos usan devolviéndome recuerdos, nostálgica afición que recrea el ahora con renovada juventud. No desfallece en ese estadio sin enfrentamiento, recompone memoria con anímicas variables de pensamiento mágico. Y reinicia obra abriendo ese eléctrico centro por encima de tragedia y comedia adaptándose a ese fin, nuevos arreglos para sus composiciones, una sonoridad inclusiva que hace revolotear a los pájaros, ese momento que me usa 'toda ciencia trascendiendo', un vigor sin veto, pues como siempre de tí
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