lunes, 16 de marzo de 2026

Clístenes de Atenas SIN FONÍA (de avatares)

resuenan tus consejos en mi  Areópago interno, esa resonancia cuántica tras la aparente pérdida, tu respetuoso poder con los restos de mí que relegaste a una distante vigilancia, el juicio a mis incumplimientos

tras ese poder la disputa por gobernar tu vida, la pertenencia de tu mundo inmediato, tu relato interno desde viejos oráculos tan indispensables a tu forma de pensar. Y te alzas con el apoyo de sus respuestas a favor, de pequeñas reformas conductuales que administrarte

traes innovaciones creativas de intuición en intuición, de ostracismo en ostracismo en tus exilios personales, cuando te permites pequeñas asambleas contigo mism@ expulsando al tiempo de tu vera. Pones en solfa tu soberanía con metafísicas sospechas, cuestionas la bondad de tu regreso. Y recibes el nombre en todo, que en trozos menudos de cerámica escribirás como posibilidades. A votación las sometes en tu pequeña asamblea doméstica

luchas por el poder contra tu mayor rival, tu política mente tratando de ganarse tu favor, de reformarte, de convencerte de esa lucha contra tí mismo, y crees protegerte bajo sus decretos. Excluyes sentimientos, se rebelan en tu cara creciendo como asilvestrada hierba que viene a tomar tu ordenada acrópolis, llegan a asediarte sin negociación posible, te exilian a tu isla refugio. Vuelves a llamar a tu consejo de ancianos entre los árboles 

usas números como arcontes de paso, y nombres que asuman de nuevo tu gobierno emocional

de nuevo asumes el mandato llevando a cabo tus reformas, el sistema que gobierna tu vida, de nuevo te expones al mundo

has disuelto tu tribunal interior, se han ido sus jueces a otras asambleas, otros organismos que requieren control, otras sedes de gobierno

vas completando reformas inclusivas en todos los niveles de tu ser

y acometes tus sesiones parlamentarias con la pritanía elegida relevando lo caduco día tras día, tratas los asuntos que el viento te propone, y tu intuitivo consejo me das según el momento. Partícipe me haces de tus palabras y de tus números convocados entre máximos y mínimos tal desciendo la colina. Tú me eliges al magistrado que tomará la decisión adecuada con económico silencio

buscas isonomía con tus reformas perceptivas, una igualdad sin contradicciones aún tu aristocrático posicionamiento queriendo remontarse a su arcaica virtud, inherente corriente de ideas fluyendo por tu frente

divides el Ello del que formas parte en estados de conocimiento, en tribus gnósticas subdivides época tras época con afanosas síntesis

me reformas instaurando los saberes adquiridos con accesibles consejos, seleccionas entre aquellas tribus las funciones necesarias a la existencia, eliges los años de cosecha para ejercer la vida

sustituyo tribus por mantener ese propósito, culturas con nuevas estructuras donde mezclar seres y enseres, lograr la forma adecuada sin notorios privilegios, minimizar absurdas posesiones, dar lugar a nuevos nacimientos. Me haces partícipe de tu gobierno

recibo a mis sabias tribus con todos sus nombres, recibo sus de heroicos conceptos, les encargo mi sincrónico oráculo

vuelvo a dividir cada nuevo concepto sin deshacer la síntesis anterior, regiones del cerebro a encender, accesible reforma a la que atenerme. Subdivido en prácticas funciones que las neuronas practican, potajes de ideas aceptando el cambio hasta hacerlo familiar, una agradable resonancia interna 

No hay comentarios:

Publicar un comentario