martes, 25 de agosto de 2026

Dahlia. Chloè Antoniotti LIBRO YLÍRICO

recibe la luz su luz oculta en todo momento, una floración perpetua que todo lo estimula, se yerguen las macetas de tu casa ventana

llamativo espectáculo articula tus cuentos más antiguos, un saber significativo que tratas de cuidar, el ánima de tus cultivos interiores por todas las moradas de la casa, la decoración de los días que tu naturaleza te planta

podas la propagación excesiva,
retiras la flor marchita, la hoja seca, y sigues dividiendo los tubérculos y esquejes de lo que plantaste hace tanto ya

dilucidas tu origen usando significados de especie originaria, la llegada de los bosques primigenios desde los hongos marinos, los primeros cultivos y el sentido de tus ornatos, terapéutico, alimenticio, abajo como arriba. Sus tubérculos plantando culturas, la historia a declarar

¿qué enfermedades obligaron a tu mutación, qué resistencias la forzaron? La plaga fúngica, bacteriana, viral como agente de cambio. Y te aireas tras cada revolución 

hay siglos que llegan botánicos consiguendo popularizar sus jardines mentales, sembrar continentes enteros, fascinantes seres que fundaron naciones o las destruyeron, la conversión de belleza en horror o viceversa suscitando Historias

mi fértil sustrato usa materia orgánica e inorgánica bien drenada, un abonado que gira con el Sol en infinitas variedades para los cultivos más silvestres

se rige mi ubicuidad por las temperaturas, una preferencia por lo templado frente a la intolerancia, lugares donde mis tubérculos arraigan, donde mis pétalos ensanchan con diversidad de colores, donde el conocimiento es. Y florece, aún unos pocos centímetros, un par de siglos

necesito el riego del maná incorpóreo y de la lluvia, la humedad de mi sustrato sin encharcar la subterránea comunicación, los símbolos derivados y la metominia de sus significados por causas mayores, la profunda belleza de ciertas tonalidades presentes en cada cultura asociadas a la gratitud. Y persevero en esa fuerza tan antigua que sugiere eternidad

el sí-mismo no se esconde, no puede, si acaso lo cubres de matices, sea la expresión más sincera, sea la sombra blanca o negra, la luz tierna o rabiosa, el soleado optimismo, la melancólica Luna, el respeto más noble

me da consejos tu cuidado, un exterior apto para el cultivo interior, mi adaptación a su relatividad sin garantías de éxito, las condiciones que propicien su desarrollo sin grandes espectáculos

soy conjuntos de belleza simbolizada y su resiliencia, surjo diverso de cambio en cambio, vida en constante renovación. Y me regalo ramos enteros cargados de deseo desde una luz oculta

No hay comentarios:

Publicar un comentario