finalizar para volver a encontrar las frases que idolatran una imagen, su enseñanza expectante personalizada para tí, me queda su Cuando grabado en algún lugar incognoscible, distintas existencias pensándose a través del tiempo, la elección del actor adecuado para terminar. Y volver a encontrar desde el artístico recuerdo en las invocaciones del ser. La imagen se expone
son mis dudas danza visionaria con o sin disfrute, son amantes de números y de artes, defienden su vaguedad con brillantes explicaciones difíciles de poner en práctica, suelen recrearse con lo inmensurable sin llegar a síntesis. Asaltan a mi persona en forma de preocupación, las recibo cinematográficamente asumiendo el riesgo de obsesión, acepto su capacidad creativa
ruedan las imágenes con intachable visibilidad, con excelencia las ambiento recreando otras magnitudes, multitud de mundos en encantadas secuencias, me hacen su amante
me dan vida las estrellas, crean movimientos que me honran, un elenco de elecciones. Trato de
destacar las precursoras del movimiento inicial, el debut escondido detrás de la luz. Me dan la vida fresca, la joven encarnación
me citan los números imágenes como joyas envueltas en cuentas personales, recrean viejas chispas que el ahora aliña con humor y pentagrama
y visiono con perezosa vaguedad a veces el curso de mis movimientos en la ficcional línea temporal, con molestia otras mostrando mi perfecta imperfección, corrientes de pensamiento sin toma de tierra, cámaras aisladas al ristre y su peso improvisando márgenes de corrección, incluso maquillajes que oculten la alusión directa, todo un homenaje a la vida. Y dialogo desdoblándome entre el antes y el ahora, hago montajes con la posterioridad concediéndome importancia. A veces divertido, a veces trágico en la oscilación de contrarios, pero cuidadoso, con márgenes en la improvisación. Recrear no es escapar. Conocer y saber, cruzar la frontera. No tiene final
No hay comentarios:
Publicar un comentario