martes, 2 de junio de 2026

Nouvelle Vague. Richard Linklater Celuloides, bandas y bits

finalizar para volver a encontrar las frases que idolatran una imagen, su enseñanza expectante personalizada para tí, me queda su Cuando grabado en algún lugar incognoscible, distintas existencias pensándose a través del tiempo, la elección del actor adecuado para terminar. Y volver a encontrar desde el artístico recuerdo en las invocaciones del ser. La imagen se expone

dirigen las distintas existencias sorpresivos orígenes, experimentan tratando de realizarse, grabadod Cuandos consecutivos para dar vida a su existencia. Usan a veces revolucionarias imágenes en sus líneas de tiempo, homenajean movimientos antiguos enalteciendo ese Cuando, pequeñas odas a la creación

son mis dudas danza visionaria con o sin disfrute, son amantes de números y de artes, defienden su vaguedad con brillantes explicaciones difíciles de poner en práctica, suelen recrearse con lo inmensurable sin llegar a síntesis. Asaltan a mi persona en forma de preocupación, las recibo cinematográficamente asumiendo el riesgo de obsesión, acepto su capacidad creativa

ruedan las imágenes con intachable visibilidad, con excelencia las ambiento recreando otras magnitudes, multitud de mundos en encantadas secuencias, me hacen su amante

me dan vida las estrellas, crean movimientos que me honran, un elenco de elecciones. Trato de 
destacar las precursoras del movimiento inicial, el debut escondido detrás de la luz. Me dan la vida fresca, la joven encarnación 

me citan los números imágenes como joyas envueltas en cuentas personales, recrean viejas chispas que el ahora aliña con humor y pentagrama 

y visiono con perezosa vaguedad a veces el curso de mis movimientos en la ficcional línea temporal, con molestia otras mostrando mi perfecta imperfección, corrientes de pensamiento sin toma de tierra, cámaras aisladas al ristre y su peso improvisando márgenes de corrección, incluso maquillajes que oculten la alusión directa, todo un homenaje a la vida. Y dialogo desdoblándome entre el antes y el ahora, hago montajes con la posterioridad concediéndome importancia. A veces divertido, a veces trágico en la oscilación de contrarios, pero cuidadoso, con márgenes en la improvisación. Recrear no es escapar. Conocer y saber, cruzar la frontera. No tiene final

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