jueves, 19 de marzo de 2026

Köln 75. Ido Fluk Celuloides, bandas y bits

me suele convencer tu recreación del tiempo tal lo vistes, tal lo decoras con esa pasión tuya de joven inexperto, tu determinación de convertirlo en destinos que musicas

tratas de dar veracidad a tus historias con rejuvenecidos iconos culturales, recreas escenas con su organizativo riesgo, soledades te conciertas donde dar pábulo a tu leyenda, perfumas la historia 

por ende tu simpático ser libera su ímpetu juvenil a cada situación, la justa tensión con gotitas de intelectual audacia, uno de tus personajes testando carismas, uno de tus más magros lados con problemas de contención, una seria inseguridad 

dinamizas tus imágenes que quizás encarnen sin ni siquiera darte cuenta en tus narices, tratas de cargarlas de perfección detalle a detalle con desenfadado espíritu, aquellas gotitas de rebelde picardía con su ácrata punto, tus leyendas. La puesta en escena son los hechos de aquello que plantaste, tonos que no requieren tu protagonismo: melancolía, marañas emocionales, la flotante incertidumbre. Se torna tu simpático ser pesimista, llega a identificarse fácil con lo que no es, cualquier personaje

reside tu fuerza en lo preciso sin dicotomía, has cedido el protagonismo a opacas entidades, te superas en lugares distintos venciéndote a tí mismo. Acaban los elementos del Ello por redondear tu obra en la perpetua interacción, ella interpreta tu devenir, tienes su audiencia constante, su omnipresente narración, una impersonal transmisión que tú rediriges dejando a cada personaje pensar lo que quiera, tan sólo breves incisos en ese fluir

abrazo esas brechas que muestran verdad, generaciones enteras entremezclándose en mi huerto frutal. Ahí señalo alguna imagen, ahí comparo cualidades, ahí doy ritmo y trama a alguna idea con algún toque sentimental. Ahí fuerzo su disfrute con vívido optimismo 

acabo y empiezo siendo conocimiento que promueva el concierto adecuado con productiva intuición, grados de giro en la historia que mitifico, el problema a fabricar

cuenta tu historia imágenes antiguas, realidades como hijas de un demiurgo familiar de corazón endurecido, improvisa las más de las veces con los desastres que condicionan la vida, pero logra su empeño de que sigas adelante

sí, rediriges esas transmisiones con tenaz afán de veracidad, el impulso de cada imagen con que proyectarte, el ritmo adecuado a tus guiones de vida recreando el tiempo 

lunes, 16 de marzo de 2026

Clístenes de Atenas SIN FONÍA (de avatares)

resuenan tus consejos en mi  Areópago interno, esa resonancia cuántica tras la aparente pérdida, tu respetuoso poder con los restos de mí que relegaste a una distante vigilancia, el juicio a mis incumplimientos

tras ese poder la disputa por gobernar tu vida, la pertenencia de tu mundo inmediato, tu relato interno desde viejos oráculos tan indispensables a tu forma de pensar. Y te alzas con el apoyo de sus respuestas a favor, de pequeñas reformas conductuales que administrarte

traes innovaciones creativas de intuición en intuición, de ostracismo en ostracismo en tus exilios personales, cuando te permites pequeñas asambleas contigo mism@ expulsando al tiempo de tu vera. Pones en solfa tu soberanía con metafísicas sospechas, cuestionas la bondad de tu regreso. Y recibes el nombre en todo, que en trozos menudos de cerámica escribirás como posibilidades. A votación las sometes en tu pequeña asamblea doméstica

luchas por el poder contra tu mayor rival, tu política mente tratando de ganarse tu favor, de reformarte, de convencerte de esa lucha contra tí mismo, y crees protegerte bajo sus decretos. Excluyes sentimientos, se rebelan en tu cara creciendo como asilvestrada hierba que viene a tomar tu ordenada acrópolis, llegan a asediarte sin negociación posible, te exilian a tu isla refugio. Vuelves a llamar a tu consejo de ancianos entre los árboles 

usas números como arcontes de paso, y nombres que asuman de nuevo tu gobierno emocional

de nuevo asumes el mandato llevando a cabo tus reformas, el sistema que gobierna tu vida, de nuevo te expones al mundo

has disuelto tu tribunal interior, se han ido sus jueces a otras asambleas, otros organismos que requieren control, otras sedes de gobierno

vas completando reformas inclusivas en todos los niveles de tu ser

y acometes tus sesiones parlamentarias con la pritanía elegida relevando lo caduco día tras día, tratas los asuntos que el viento te propone, y tu intuitivo consejo me das según el momento. Partícipe me haces de tus palabras y de tus números convocados entre máximos y mínimos tal desciendo la colina. Tú me eliges al magistrado que tomará la decisión adecuada con económico silencio

buscas isonomía con tus reformas perceptivas, una igualdad sin contradicciones aún tu aristocrático posicionamiento queriendo remontarse a su arcaica virtud, inherente corriente de ideas fluyendo por tu frente

divides el Ello del que formas parte en estados de conocimiento, en tribus gnósticas subdivides época tras época con afanosas síntesis

me reformas instaurando los saberes adquiridos con accesibles consejos, seleccionas entre aquellas tribus las funciones necesarias a la existencia, eliges los años de cosecha para ejercer la vida

sustituyo tribus por mantener ese propósito, culturas con nuevas estructuras donde mezclar seres y enseres, lograr la forma adecuada sin notorios privilegios, minimizar absurdas posesiones, dar lugar a nuevos nacimientos. Me haces partícipe de tu gobierno

recibo a mis sabias tribus con todos sus nombres, recibo sus de heroicos conceptos, les encargo mi sincrónico oráculo

vuelvo a dividir cada nuevo concepto sin deshacer la síntesis anterior, regiones del cerebro a encender, accesible reforma a la que atenerme. Subdivido en prácticas funciones que las neuronas practican, potajes de ideas aceptando el cambio hasta hacerlo familiar, una agradable resonancia interna 

viernes, 6 de marzo de 2026

Den sidste vår (La última primavera). Edvard Grieg CONFONÍA (2)

eres la melodía del adiós que endulza el invierno

ultimas mis emociones con un canto referencial, piezas en mi poblada isla desierta que del espacio ajeno me hablan, y leo para tí los poemas que al borde de la vida dan su aliento. Resignado contemplo tu superior sabiduría ultimando una nueva primavera, otro espacio donde se recoge el sonido formidable de tu magnificencia. Resignado escribo el texto aquejado de una pobre intuición hacia tu esplendor 

ultimo avergonzado parciales melodías elegíacas en tu honor, penosa obra de profunda melancolía, la lírica de una ancestral orquesta de las cuerdas vibrando a cada paso evolutivo. A tu canto procuro adaptarme aún si evoco esa tristeza del adiós arquetípico, a mi propia primavera que se desvanece, al reflejo de una pérdida tan antigua como el tiempo, a la belleza de tu naturaleza:

"Enno ein Gong fekk eg Vetren at sjaa for Vaaren at røma; Heggen med Tre som der Blomar var paa eg atter saag bløma.../ Una vez más he visto al invierno dejar paso a la primavera, al cerezo pletórico, he visto florecer de nuevo...yo mismo en la niebla primaveral que llena mis ojos, encontraré morada y puerto de refugio. Todo lo que me dio la primavera y las flores que recogí, creo que eran los espíritus de nuestros ancestros, que danzan y suspiran. Entonces encontré entre los abedules y los pinos, el misterio de la primavera y el sonido de la flauta que tallé me pareció un sollozo"

aquí tienes, me decías, las claves de tu origen, aquí transcribo algún detalle de tu orquesta de las cuerdas, aquí mi canto de los ciclos con sus sagrados números, aquí la base de tus poemas. Y me significas la pieza capturada con sus reflejos de finitud en la evanescente primavera. Me das 
estilos por conocer con tu lírico manejo de las cuerdas, la alternativa de texturas vírgenes en los momentos de tensión, mi liberación en el contexto adecuado. Y me haces parte de la melodía, mi pesar interpretado en su elegíaco romanticismo, me haces parte del paisaje en mi emoción contenida

en tu voz me concibes cada amanecer, me renombras en mi extrañeza, a través de algún recuerdo te escucho como a un ser querido, se va alguna jocosa lágrima a su origen maravillada

hallo morada en ese viaje, me dan los ojos algún refugio floral, recojo viejas creencias de los ancestros que danzan y suspiran entre los árboles, el misterio de un sonido que talla sus cortezas

dulce melodía del adiós nieva en las orillas de mis ríos, entre la hierba la contemplo avanzar entre los pájaros, me dejan escuchar al sol de un ciclo entrante, eres la melodía del ahora 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Evening Star. Fripp & Eno LIBRO YLÍRICO

extiende la tierra encendida su superficie, y surgen montes sobre las llanuras con sus coladas de lava, atestiguan tu presencia

das arte a tus historias con zafiros que amplían tu enfoque, llamas a las noches estrelladas con sus pinturas visionarias en tu agitación, les escribes caracteres alucinatorios violentando tu expresión, se esmeran en señalar tus colapsos incapacitantes, el anhelo que te inclina hacia un más allá. Esa poesía llama a las estrellas con imágenes de infinito, y cosmos te absorbe. Olvidas esas sensaciones tras el umbral de eternidad, aquí, donde acalla tu elocuencia sujeta a interpretación, toda visión reveladora convertida en símbolo, o en teoría referencial, el sueño de algún libro iniciático, algún testamento ancestral. Me afirman en esta tierra encendida cercada por cipreses

recorre Ishtar la vieja Tierra ligera infiriendo estados anímicos, afila los picos altos del planeta, acaricia tus montes hasta alcanzarte en lo más íntimo 

venusiana ordenas mis distancias de los seres, telúrica me acercas las noches brillantes, con el crepúsculo me confundes hasta el amanecer

azotan los vientos fuertes mi atmósfera emocional, alcanzan los kilómetros inexplorados de mi ser, apremian la cercanía de mis horas, dan peso al suelo que piso, camino lento en la presión, y engordan mis lacrimógenas nubes con sulfúricos componentes 

se hace fuerte mi luminosidad cuando te aproximas, reflejo tu luz al albedo de tu profundo significado, se abren mis nubes

ya me identificaste entre tus venusianas regiones, ya me asociaste a tu concepto de contenido a nivel de tierra. Esas zonas llaman a Ishtar que acaricie tus montes, incluso a Afrodita, que renazca a caballo entre tus hemisferios cerebrales

eres lo más parecido a mí entre los planetas de mi sistema, estructuras tus diámetros emocionales de modo similar, los aligeras con igual equivalencia, alcanzas volúmenes afectivos a igual temperatura, haces de tu cuerpo una semejante representación 

todas tus superficies tienen su historia, desde el mito las nombras como señal de existencia, hay excepciones que ocultas en tus más elevados montes, regios en tu afán astronómico, tu sistema actualizado 

somos de un pesar afín, un llegar a tierra con venenosa densidad, una presión superior

envías tus sondas nerviosas con especial cuidado a descubrir otras atmósferas emocionales que te erosionan, accedes al magma oculto tolerando su sulfuro, descubriendo la composición de esas rocas extrañas, tan similares a las tuyas, a sus fenómenos tectónicos que resultan ser colectivos, y les supones compleja historia

con creciente excentricidad me orbitáis, formáis círculos y elípticas de aproximación y distancia, significados que se llenan y se vacían, perihelios y afelios respecto a un centro ilusorio que da valores a la mirada, completáis girones de tiempo, encendéis y apagáis mi superficie 

jueves, 26 de febrero de 2026

Faisán plateado CONFONÍA (de las aves)

me fascina la plata de tu frente, tu sien extraordinaria que no se degrada ni en la escasez de la pérdida, tu más común hábitat

tu plata es bosque de especies que se encuentran, montaña que me introduce lugares inhóspitos, el color de los géneros dispares, rostros y extremidades rojizas, pardas, una avicultura silvestre de amenazantes rarezas

interminable listado de individuos hacen de la cantidad broma, del tamaño fuente desproporcionada, me puebla la totalidad en una constante reproducción. Es el ahora especie inclasificable sin número

sea tu plata nocturna ave multiforme de inumerables familias, plumaje de cromáticas combinaciones cubriendo el espacio

ya no te gusta exhibirte en el cortejo de los adornos, fulge tu cabeza plateada que a voluntad apagas, reduces a plumones la noche, en la justa proporción te camuflas de vuelta a tu nido. Tienes visión nocturna, detecta tu oído los movimientos invisibles, depredas fantasmas en la inmanencia, silencioso vuelo. Respiras ese cuerpo 

hallo tu continente en cada punto cardinal sin preferencias, los límites de tu bosque abriendo sus rarezas, una inoportuna densidad

tu plata omnívora, seas granívora o frugívora, carnívora esparciendo tus semillas, vertebra mis estaciones

hago de mi plata al ave gregaria que vive mi suelo, que mira a su bandada con los ojos argénteos en su actividad diurna, busca los atardeceres plácidos, escapa del miedo nocturno. Siempre le silbo una melodía sencilla como inocente cortejo, ella me cacarea, incluso me gruñe

esta poliandría natural multiplica los significados, un apareamiento léxico sobrecogedor que parece no tener fin, toda una exhibición de atracciones y rechazos según las estaciones de mi espíritu, de la humedad a la sequía. Sigo al padre, sigo a la madre según giro la cabeza, les tiendo mis brazos hasta formar hermoso árbol, sube la savia hacia las estrellas, surgen otros árboles que se pierden de infinito. Me he sentado debajo. Como de sus frutos, pequeñas crías de ave corretean a mi alrededor. Me fascinan 

lunes, 23 de febrero de 2026

Crystal Lake. Klaus Schulze HERTZIONÍA


te dediqué mi hermandad sin duración revisitando los registros akáshicos, el contenido extraordinario de las cosas más allá de mis creencias, los minutos maravillosos que atravesaron mi agujero negro en un bordado mágico, la base de un destinto desde el aparente vacío, un viaje de terciopelo azul

me poseen a veces los espejismos con sus característicos ingredientes, una cumbre de analogías con toda su parafernalia instrumental

claudico a menudo a las partículas creativas del momento por llegar a algún tipo excelencia, algún punto iniciático que descubra esplendores ocultos, un universo cumplidor

uso mis órganos con eléctrica irritación, manejo su paleta sonora con amplitud de posibilidades, les dejo componer su propia odisea de minimalistas secuencias, unidades sintetizadas como cuerdas orquestándose, incluso duetos filtrando octavas a una velocidad controlada, sus ecos reverberando un tiempo aparentemente compacto. Construyen letras para mí, incluso voces de diferente tonalidad

traen dudas los espejismos, suelo subtitularlos en el espasmo eléctrico desde aquellas cumbres invernales, disparan el placentero viaje cósmico

me sueñan las palabras, me ponen música de época, me prueban los siglos con renovada juventud, actualizan el mito con nuevas texturas, me corrigen con su ilimitado arsenal semántico sin afán posesivo (despiden al ego), musican su cognitiva habilidad

me das la vuelta a veces en un ritual de encuentros con alguno de mis aspectos amagados, minutos en un lago de cristal que suaviza mis divisiones, se hacen prístinos los fragmentos con su sonido limpio, y va lo celeste envolviéndome nivel a nivel, capa tras capa de síntesis conversoras en una sinfonía de plenitud

fuí años osados por ramas como retos de equilibrio, maneras decididas con los excesos

un erial la razón meramente técnica, surcos en forma de espiral, su aguja leyendo el espacio que acorta, el riesgo de un andar mal calibrado, sus saltos de nula cualidad

cada recomendación un desafío llevado al extremo y sus vertiginosos costados, sus temas como casos comprimiendo el tiempo, una durabilidad cualificada

minutos de un casi surgen con distintiva sutileza, una secuencia que regresa en su tramo silencioso, un recurso a utilizar con maestría

eres obra delicada desarrollándose en la vastedad de tus representaciones, eléctrica en tus puntos álgidos

disfruta de ti lo imposible tratando de que comprendas la música que te dedica, el tiempo que mereces en las condiciones adecuadas. Constan sus espejismos de hipnóticas composiciones sobre las que puedes planear, una psicotronía cósmica sin contradicción con lo minúsculo, la delicadeza de un encuentro 

abres esos minutos como cajitas de segundos aterciopelados, su invitación al viaje repleto de imágenes: tomas, divides, distingues a través de ese tiempo, diseñas parajes que te maravillan con bien urdidas síntesis, con sonoros entramados que de aquel terciopelo te envuelven: te dedican su hermandad 

miércoles, 18 de febrero de 2026

Desierto de Atacama SIN FONÍA (de los templos: desiertos)

te me llegas con tu géiser mental en la madrugada, y me permites divisar tu tóxica fumarola vaporizando mi dormitorio, se abren tus cráteres de barro candente proveniente de tu dolido magma. Mis aguas burbujean que de los ojos salen, salen de una profundidad ancestral transformando mi visión de las cosas, quemándome incluso en su personalizado fuego. Pero aún disfruto lo mejor de tí, mis aguas sumergiéndose en las pozas frescas de algún recuerdo renovado, tan cercano, tan liberador. Ese pequeño viaje interior incentiva mi paso por las apreciadas llamas del corazón, hecho como estoy de adobe, paja y madera

hay en mí lugares conocidos de una aridez rocosa, la vida respira lo increíble, la lluvia hace su rosario de cuentas engarzando mis décadas con cuentos milenarios, el paisaje te piensa de otro planeta

dispone de mí el tiempo con silenciosas recomendaciones, tiene su agenda con alguna que otra laguna mental, pero no ceja en su kilométrica santidad, de flotar en torno a mí agraciando mis aguas, evaporando la sal de mis rocas, de señalar estrellas en mis salidas nocturnas: me observan firmamento con sus telescopios

me asombra lo increíble por diferente, lo acompaño de adjetivos que hagan ruta cognitiva, millones de años dentro de mí en un profundo lecho marino, paisajes únicos que padecer y disfrutar, valles y montañas, salares y termas emocionales, tus géiseres, una imaginación liberada que figura tierras, una inercia floral desprendiendo vida extrema

mi regreso es una imagen giratoria con la cabeza quieta sobre los hombros, una realidad sin dudas que no te abandona, la sensación de otro mundo

conoces tus desiertos, sus habitantes organizando tu estancia, el recorrido de tus experiencias trazando tus mundos, las rutas que propusiste para visitar paraísos e infiernos

exhalan tus géiseres madrugadas que santificas con bautismos de luz, llegas a llorar de sutil alegría, deseas merecértelas antes de partir, cogerlas de abrigo permanente, mineralizarte con ellas, hacer liviano tu regreso, cenar así las noches y sus enanas rojas en tu propio campo geotérmico

razona principios fascinantes el desierto, fabula paisajes repletos de contrastes, con detalles que se anclen memoria, donde sientes otros mundos

al amparo de tus surcos de agua encuentro lo pintoresco de mi existencia, aprecio allí otras arquitecturas vitales, piedra liparita que destaca nuestra antigüedad, el placer de recorrer otros surcos de artesanal formación

hay una plaza en mi corazón donde se reúnen los seres y las cosas, montan allí sus puestos de verbal artesanía, sus puntos de partida para ideas de largo recorrido por los laberintos de la evolución, sus calles de múltiples rutas cognitivas para los viajeros más intrépidos. Visito allí la piedra vieja, mis torres de adobe como hitos, declaro mis monumentos personales y hasta planto mis cactus. Tengo árboles amantes de la astronomía, saludan a los meteoritos, coleccionan sus fragmentos

tiene mi alma salares, depósitos de lisa inmensidad blanca que mi piel suele manchar en forma de polvo, pequeñas costras que al abrirse supuran mi propia sangre, la vida acuática de mis microorganismos. Se forman lagunas donde florecen los espejismos, las distancias incalculables, los ojos fijan colores elegantes como pequeños tesoros de vida

tengo lagunas altiplánicas donde descubrir bellezas escondidas entre mis volcanes, los templos que la leyenda me inspira, y en aguas cristalinas me sumerjo, en su sobrecogedor silencio rodeando al mundo. Roca, flora y fauna me protegen, traen ancestros, les veo cultivar el tiempo 

mi valle lunar me arranca brillos inesperados, se pliega mi arcilla con mineralógico gesto, me origina montañas como escultor caprichoso pendiente de la salida y puesta del Sol, pintor de cimas y desfiladeros, del cielo púrpura y de la oscuridad, renueva la memoria. Dejo tallar al viento con su brillante arena mis salinas cuevas, pararse en las dunas a contemplar su obra, la majestuosidad de lo ilimitado en mi dormitorio 

viernes, 13 de febrero de 2026

Carrying no Cross. UK PROGFONÍA


hago de mi uso público adaptación, símbolo temporal de cierta constancia para primerizos, al hecho lúgubre me expongo de la común experiencia que trato de embellecer dotándola de sentimientos 

considero el símbolo original sin idolatría alguna, una mirada pagana en formación, una fe práctica en mi naturaleza, los testimonios de épocas astronómicas que la mente registra erigiéndoles hitos que quizás veneremos como enseñanza útil con la mejor intención, herencias que formaron reinos

hube cambios imperiosos de secular constancia, privilegiar aspectos del ser sin corromper ideas, nombrar pensamientos que recordaran mi origen, reconvertir consideraciones que creía intocables, razonar con el desapego sin deificar seres, un permisivo paganismo de las cosas, el nombre en toda su extensión

cruzo los símbolos entre sí desde su más tierno origen, una antigua costumbre

siempre dije a mis mayores de los desiertos, de la helicoidal alzada de nuestra existencia, hechos que se cimbrean en su espiral histórica entre profecías y pruebas, de la muerte mirándonos maternal tras nuestros broncíneos escudos, de la vida humanizándonos hecatombe tras hecatombe sin necesidad ya de sacrificios

la forma ultima tus tenencias, tuvo su origen, el inicio del nombre, tan adyacente a tí, todo un diccionario exhaustivo que te testimonia

uso épocas por las que me persigo en mis aspectos más puros, relatos que describen mis propias circunstancias por darles sentido con estéticas simetrías, devengo instrumento de mi propio júbilo, de mi propia muerte con terribles símbolos. Coloco realidades aquí y allá en base a mis creencias, les dé fórmula o no, recoloco los años en cada época que transito (pues ví "el mismo tramitar")

doy calor a mi entorno aún si me hielo, tiro del magnifico diccionario celeste usando adorables nombres, propago el vecindario estelar y sus flamígeras reliquias tan antiguas como el tiempo, una vieja costumbre, una constante establecida, un uso público 

viernes, 6 de febrero de 2026

The veiled monolith. Obsidian Soundfields HERTZIOFONÍA

se va tallando mi piedra de un jamás que mueve a los hombres, una llamada sin medidas, una estima constante sin abandonar mi cantera. Ahí se mantiene plantada, sólo varía el ángulo con que la miro, tan lejos de su lugar de extracción

soy derivada de antiguas lenguas, de simbólicas litografías en guijarros y rocosos bloques en planetaria extensión, una referencia geomorfológica sin accidente natural, una montaña humana sin ínfulas monumentales de la que extraigo el tiempo

mi aspecto lítico es roca metamórfica que ígnea acaba compactándose, y a la erosión se ofrece por adquirir relieve entre lo circundante

soy isla piedra donde habitaron colosos de pesos desmedidos, los cimientos de tu mundo, un monte templo

conoce tu naturaleza la tierra que pisas, augusta amada que yaces monte y macizo saliente, roca helada que en las noches brillas, territorio de árboles que vencen eones. Cerca de casa reinan los campos, la ruina de un castillo sobre anciana colina

cala mi hembra la arena, una esfinge en cualquier suelo, la funda de todo lo que veo. Cerca, la piedra humilde que los reyes desecharon, rincones de piedra mítica, indestructible, peñones que la lluvia limpia 

tengo un menhir en el pecho que el rayo partió, arcana división que lo esparció en fragmentos, un dolor sin longitud ni latitud, el peso de mi propia gravedad. Expongo a veces piezas sueltas en mausoleos internos, las cubro de doradas cúpulas, levanto incluso obeliscos conmemorativos que cubro de símbolos, o dinteles de supuestas puertas de escape hacia alguna Arcadia mítica. Y me guardo en mi lítica esfera

dame tu pan de azúcar, dibújame mi línea costera más allá del mundo, sus peñones y cerros perdiéndose en la niebla, las rocosas torres que la garganta eructa desde mi cuello de botella, las montañas impronunciables, inquebrantables. Dame acceso a tu corte de piedras preciosas, tus parques de monumental naturaleza donde el encantamiento de los sentidos me adormece, llanuras de orégano puro del que inhalar mi propio trance oracular 

en un foro de monolitos de veteado mármol escucho el esculpir del tiempo, me ubican entre antiguas creencias que me descubren estados sensoriales distintos, una antropología diversa

puedo ser un sí-mismo hecho estatua encontrada entre sacras historias del pasado, estela de olvidadas civilizaciones con zoomorfas representaciones divinizadas, la muerte decorada

puedo ser obelisco reerigido en mi interior con extraños alfabetos aunando los pedazos rotos de mi corazón, recomponiendo los tiempos de mi propia ficción vital con poética verosimilitud aún si las cifras no cuadran

mis esferas son conjuntos asociados de constelaciones familiares, el reflejo de astronómicos eventos. Luz me desplazan en pacífica inclusividad. E investigan esta omnipresente ubicuidad de mi espíritu

se tallan mis piedras de un jamás muy humano, acaba mis obeliscos desde una cantera infinita, siendo su aparente separación mi lecho de rocas

he cambiado mis menhires por dólmenes milenarios, pequeños edificios que ofrendo a las constelaciones

mi antropogenia me oculta las piedras más antiguas, sus pedestales de granito enterrados en marítimo subconsciente colectivo, mis caballeros de bronce transportándolas a lugares santos, las espirituales toneladas del tiempo 

soy elemento arquitectónico de un edificio inacabado, columna, dintel, frontispicio...varío mi función y sus lenguajes, del hormigón armado al ladrillo, o al rocoso bloque. Y voy tallando mi piedra 

martes, 3 de febrero de 2026

PicOdes XX

we did start the fire

hunger

making love

ice monk warrior

unexpected red

broken bird

my little dragons

little tree inches of color

erector shoot

nightclubbing

rye sudden eye

golden brown

gamopetalous ceremony in the woods

moocher

in the land of miracles

reptilian land

fed

a far away watchtower

heart of gold

golden fossil

wonder lands

walking on the moon

the isolation tower

an old ancestor's visit

the face

statuesque

eyewitness

hidden

smelling

setting the sun

barbed

little stars in the garden

the plenteous soil

water and fire

holding it too

rare brachyura

chocolate flower

heirloom

Mind the eye!

wanting to grab while dancing

lightened

facing