miércoles, 7 de enero de 2026

Maximizing the Audience. Wim Mertens CONFONÍA

1

en círculos me integras, con diferentes formas me implicas instrumento de una totalidad inaccesible. Aperturas me trabajas de larga duración donde interpretar cada pieza hasta su simplificación, una síntesis de vocación absoluta. Tocas notas de mí con sus pautas de silencio, las difieres en ciclos como ecos, trasiegas con mis compases intercalándome corazones, latidos ajenos que me crean secuencias, secuelas ascendentes. Adquieren las formas melodías, recuerdos de tus trabajos que apenas son

2

todo continúa dentro lleno de magníficas plenitudes, de inspiraciones que muestran lo mejor de tí, una posibilidad de solitario formato que le pone temas a la vida, desde lo baladí a lo grandioso. Y a todo me parezco en todo momento, cada parte, cada pieza, cada fragmento de mi corazón despedazado al nacer. Un piano me recompone tiempo


como una galleta de la fortuna cada amanecer, el regusto de amantes marchitas, el conocimiento que queda en la escucha silenciosa, la primera vez que abrí los ojos tras disfrutar del paraíso, lo que la noche olvida cuando me presta sus oídos. Y quiero darle nombre, maximizar el tiempo siendo el Yo toda su audiencia, lo mejor de tí, el aprecio del ahora en todos los registros posibles, un crescendo hacia lo solemne, el comienzo de un nuevo día, imparable, explosivo, el ritmo de mis sensaciones percutiendo en mi entorno inmediato. E incorporas incorpóreos restos de lejanas músicas, recuerdo de aquel paraíso matricial, la sombra de una omnisciencia intuida. Las voces recuerdan quién eres


prosigues esta brevedad en tu fosa oceánica, este canto de sirenas atado al mástil de tu nave en el corte abisal

5  

te susurro, adjetivos te silbo calificativos, remembranzas de origen, versiones de mí. Muerdo la galleta, ocurro en la respiración, el viento me acompaña pautando mis ritmos, giran piezas a mi alrededor, trazas de cuerdas vibracionales en las líneas que ante mí se dibujan, parece salírseme la voz de la boca, melodías entre las líneas, el aquí y el allá están improvisando

martes, 6 de enero de 2026

El planeta limón PSR J2322-2650b SIN FONÍA (de los astros)

giran las zonas más alejadas de mí con una neutra concentración, una leve pulsión lumínica sin masa perceptible, un tiempo incomparable. Conoce todo mi contexto orbital, los extremos que me componen

me sorprende lo absoluto en cada| hallazgo planetario "toda ciencia trascendiendo", la forma no prevista carente de datos, mi cuerpo deviniendo celeste que orbita estrellas recién nacidas

tu cercanía es un púlsar generando una fuerte gravitación emocional, estira mis sentimientos sin explicación alguna, alarga mi radiación interfiriendo cualquier modo de observación. Infrarroja me permites los espectros más nítidos 

se abre la mirada al espacio profundo donde lo impensable, mi comunidad de astros a estudiar. Les escribo cartas

al no verte cuerpo devienes esfera de variable claridad, sin detalles de forma, te conviertes en un disparador de respuestas sin imagen, una añoranza de origen real, el entorno se apacigua

hay cabos sueltos que destacan en cada modelo de aproximación a lo real, rigen tus líneas de pensamiento con química justificación, tan rica en detalles, la experiencia como mecanismo de formación, tan productivo. Cada cabo un caso en tu comunidad

los extremos de mi composición posibilitan la comunicación absoluta, vasos sanguíneos de tierra y cielo disponiendo de todo nutriente. Tu cercanía desmenuza los detalles mostrándome modos, atmósferas, mi capacidad de acción. Explican los extremos mis formas

las alejadas zonas me rompen lo que creo saber, poseen masa infinita en ínfimos puntos, me detectan molecular donde mire, nada les es inédito

me desconciertan ciertas formas con sus reveladoras composiciones, se espacia mi atmósfera personal, me muestran patrones que no registré, replantean modelos y mi capacidad de aceptación. Y giran y giran y giran...

sábado, 3 de enero de 2026

Fumeque. ROSA DE RUMBOS

tu proximidad dominguea en las condiciones apropiadas, similitudes que dan su parte meteorológico de las almas. Vuelves insular en esa desnudez que no regatea por las aguas. Recordamos entonces nuestros puertos de partida, los arrecifes visitados mar adentro, nuestros volcanes coronando nuestras isleñas grutas. No competíamos, celebrábamos

mis marinas fumarolas siguen usando mis nutrientes revisando así significados viejos. Traen arriba los vientos su fuerza de propaganda, dan visibilidad a más niveles semánticos

no tienen miramientos esos locuaces vientos, ni siquiera disputan, ni se ponen a prueba. Soplan sus nudos en todas direcciones animándote a participar

aplican las islas sus generalidades con alisio refuerzo, suben la temperatura de mis fumarolas con la presencia de una provocadora maresía que llega a romper la cresta de mis olas, dan igual los ojos que miren. Arrastran entonces mi polvo caduco que suspende sobre mi entorno tal calima neuronal, una suerte de siroco de ignota procedencia

celebran mis brazos a sotavento y a barlovento, mi cerebro una baliza en altamar sin olvidar mis espigones

arrecian a veces ciertas fumarolas con un temporal de caóticas palabras, un humo coloquial que se espesa, sentidos que se prenden

la fuerza de mis vientos rasean el mar, dan salida a minutos sin dique de contención, parece chispear la baliza en la punta de algún muelle extraño, se me aficionan los números a juguetear por arrecifes, una presencia de mí en blanca playa (permanecen allí mis huellas)

las fumarolas son sustancia isleña, una soledad incompartible, el designio del más poderoso viento, una invisibilidad acompañante. Me arrastra el polvo suspenso en la llamada de ignota procedencia

aplican los términos sus tópicos del día a día, sube la temperatura en las condiciones apropiadas 

viernes, 2 de enero de 2026

Drowning by numbers. Michael Nyman CONFONÍA

13

se acaba el juego al abrir las cuerdas, cerradas por un tiempo, tan elástico. Piezas similares inician su reciclaje en melodías que se abren, círculos que giran solares con someros aderezos. Repaso temas con el vuelo simétrico de las aves

1

en campos de tristeza me conceden un baile más las piezas, cuerdas templadas en una desconcertante interpretación, fragmentos de mí que obran en grupo con mínimas notas construccionistas. Los temas me recuerdan inexplicables evidencias de un origen aéreo definitivo, diferente al aprendido. No pesan las cuerdas, mantienen sus tonos un nostálgico clasicismo. Son las aves su concreción

5

la carretilla en el jardín lleva recuerdos, amables piezas del repertorio infinito, se aplican mis músculos a su empuje que convierte los temas en sonrisas, un torbellino de hojas que me arrullan, suenan los trinos contenidos en su rítmico impulso, juega el aire entre brisa y viento, toda una maquinaria de posteridad 

6

me siento aquí contigo, muertos los dos, y con delicada mano abro tu cajita de música: se abre pieza hecha de pianos escaladores que me arrastran en un reclamo ancestral. Las hojas, las aves...las horas

8

mis comadres las avispas zumban aquí y allá su profundo murmullo, recuperan los árboles su ritmo de pequeñas miniaturas melódicas, se diría que no olvidan mis fantasías

2

la marea lunar es una balada que me reconoce, precioso vals que me sirve las sintonías de un más allá, me irradia imágenes con el viento ejecutando los ritmos de las más profundas cuerdas. Ella juega con el tiempo, breves fragmentos de mutuo reconocimiento tocando los pies de mis musas, la fantasía de mis piezas

10

entrelazados los cuerpos baila la noche su dramático tango, culmina verdades escondidas a los ojos, renueva los armazones rítmicos de mi pecho que el viento usará. Su tema te transforma, apuntala tu obra con el magisterio de las formas pretéritas y futuras. En un giro brusco dialogan las cuerdas

7

en los números me ahogué, parsimoniosa ejecución que va acelerándose hasta el vacío aterrador, el colapso de todo un sistema de pensamiento. Nada llega a modo de refuerzo, se han partido las cuerdas, no reconozco tema, toda melodía se apena en ajenas partituras

3

llegan motivos del gran juego de la vida repitiéndose intuitivamente, lados oscuros componen extraños signos con inocente apariencia, sus sombras ocultan perturbadores anclajes de especie: te mantienen en vilo

11

mis cremaciones recuperan mi dramática solemnidad que adorno con mínimas variaciones: toman forma los sucesos con imperceptible iteración 

4

me ahogan los números con sus troceadas emociones, me conmueve su pureza fría bajo el continuo cargo de sus sumas, sereno, pero triste. Voy extremando su sencillez: depura su cualidad mnemotécnica en la redundancia de lo inolvidable

9

los viejos peces del estanque me pasan su repertorio de colores y movimiento, comparten el tono contemplativo de los atardeceres, se minimiza la materia, me atrapan los oídos del silencio, una singularidad soñada 

12

conozco mis cuerdas siguiendo las virtudes de ancestrales recopilaciones, las obras de lo anterior trabajando el ritmo vigoroso de mis personajes, instrumentos exóticos de la mente desbordantes de energía. El repertorio infinito concierta tus citas en la eternidad, sin certezas, sin motivos declarados. Suenas

eres mi bandada de aves favorita, la que hace esplender mi tierra, la que signa en el aire mi contrato con los cielos, todas mis paradojas despersonalizándose. Reconocemos cada evidencia de tus cuerdas tratando de dulcificar nuestro entendimiento, de recuperar los términos perdidos entre las trampas del ego, la musicalidad del aire. Giro y te encuentro, una pertenencia descatalogada: se abren las cuerdas, se ahogan los números 

jueves, 1 de enero de 2026

Rely. David Mackenzie Celuloides, bandas y bits

calculas frío métodos hasta la obsesión por mantener tu anonimato, una impunidad que no erosione tu andar. Guardas copia de sensibles recuerdos que te comprometen, envíos del tiempo comunicas, un proceso interminable 

negocio mis conflictos entre los pequeño y lo grande, sus acaloradas denuncias con metódica gracia, sofisticado sistema de comunicación que pone nombre a mis trabajos. Giro el mundo por recibir la llamada apropiada a cada instante, peligrosa química del temor a la vida, una transformación constante en cada reloj que miro, una resbaladiza filtración de información que me arrastra a ambos hemisferios 

donde la fuerza es se desvelan los planos del juego dual, hay siempre un maestro de ceremonias, sabe pensar por tí, un principio de mansedumbre que revela tu pasado inmaterial, tus verdaderas motivaciones. Te muestra evolución con absorbente atención, genera tus más precisos interrogantes hasta llegar a tí 

el viaje aparente desea frenesí, desordenado ritmo, una narrativa anecdótica sólida, una tensión hasta el exceso

he bogado entre sonidos misteriosos como en una urbe con anhelos de simétrica perfección, una alerta anímica de intrigante tensión que espera protagonistas, un aire inquietante entre la elegancia y el fango de manidos personajes

cuento con los actos que se ganan mi corazón, el trabajo seco y acerado de silenciosos seres que se posicionan en anónimos proyectos de todo género 

acabo un problema apoyándome en los recursos más difíciles, un ingenio que deriva hacia lo colectivo en el manual de historia ansiando credibilidad sin importar carismas. No se deja ver la sensación, si acaso el potencial: la mesa está servida

sirvo la imagen fría con alma nítida, el momento adecuado de tu ejecución visual, la oportunidad que gira con la solvencia de un tramo vital indeleble: desvela

me atrapan tus premisas anticipando mis movimientos, me arrancan ritmos de funcional tensión, siento la materia como algo real. Y calculo en frío 

lunes, 29 de diciembre de 2025

Argentina 1985. Santiago Mitre Celuloides, bandas y bits

tu universo de vocaciones se curva en la llamada oportuna, resulta épica tu memoria en su inmortalidad, una depuración diaria

me inspira tu historia realidades transversales que fiscalizo con mi equipo de pensadores, se atreven con los vientos y las mareas intelectualoides, giran los relojes bajo la constante cosmológica, incluso amenazan mi mando a sangre si hace falta. Y me llamas a juicio juntando tus cachitos perceptivos, una batalla diaria, una heroicidad inesperada

fiscalizan mis frases tus alegatos, piden mi renuncia a la expresión pretenciosa, a esa originalidad requisitoria de la no polémica. Quieren usarme sin pertenencia, sin un por qué eternizándose

eres imagen prescindible, un momento necesario donde te divides por sentir mi aliento

me ganaste con tu crítica festivalera, la emoción pasajera en el teatro de los gritos que tiende a desdibujar el camino con sus imágenes intercambiables, los cromos del niño, sus juiciosos relatos tratando de imponerse en bélica dialéctica, sus héroes forzados. Y fiscalizo esos supuestos con el democrático oficio de mis voces. Las imágenes formulan su puesta en escena de arquetípico aroma con sus mejores efectos, y enjuicias causas con la pasión del debate interno. Consigas quizás una social transmisión con todos los supuestos en fila y ordenados, una imagen global como eco redundante provocando al mundo. La realidad de tus procesos da vida a tu equipo de pensadores, se estiran sus retratos en tu imaginación, tan compleja, bajas la presión al tiempo, en hermosa perla blanca te condensas. Ser resulta convincente, una leve emoción, una dosis justa de eternidad que ya no te sorprende, una distensión narrativa en forma de colmante vibración cosmológica, los ingredientes de una historia universal, tan doméstica

mira el Entonces con bondad al encuentro de algún suceso histórico con queda indiferencia: retoma imágenes con la decisión de un juicio deshilvanado, la oscura responsabilidad fagocitada con iniciática mansedumbre, un regreso en paz

admiras los actos pequeños, sus cuidadosas sumas psicológicas dando verosimilitud a tus  convicciones. Te realizan carácter sin la pasión desbocada, magnifican lo inesperado aportando su refrescante fuerza, dan fundamento a tus imágenes sin necesidad de mensaje. Te recuerdan posibilidades que no creías humanas, quitan el velo de las apariencias. Ellos te muestran seres mirándote de lado comprensivos con tu esfuerzo, su luz en el horizonte

te ven en el olvido sin fiscalizarlo, se presentan humanos para ejercer su oficio, hasta desbordar tus imágenes sin entretenerte en exceso, que no te olvides del tiempo, todo un universo de vocaciones que se curva 

martes, 23 de diciembre de 2025

Oboe Concertos. Telemann CONFONÍA (2)

produce tu música declinaciones de tiempo, focos de energía y sus teóricos tratados. Trabajan sus épocas jóvenes compositores ahijados del cosmos

autodidacta estudias sus dibujos en el universo con trazos contemporáneos, su biografía en los cimientos escritos sobre el gran arco de luz, el telescópico triunfo de aquellas clarividentes descripciones de correcto juicio. Te critican tus propias lecciones desde renovadoras posiciones, la música que el tiempo trae y lleva entre gracias y desgracias, tus manos paralizadas ante nuevas tablaturas, tu viejo método de notación abordado por números y letras vertiginosos estirando la vieja herencia hacia un sistema nuevo

el luego muere por criar nuevos hijos iniciando futuros, composiciones de época que volverán a deteriorarse, transitoria disminución de mi actividad a pesar del Ello. Sigo componiendo hasta un nuevo luego

el prolífico nunca es capaz de números inverosímiles, de composiciones que viajan en la abundancia absorbiendo mundos, incorporándolos a sus notaciones. Consigue incluso series culminativas donde reina la armonía, ahijados del cosmos se suceden

los Cuándos ponen vacíos donde presentar candidatos, donde aprobar los consejos postulantes, rechazar las palabras inapropiadas, los Aunques ya usados. Allí excuso mis excesos, el persistente vacío del ruido, allí selecciono los sonidos que asumiré como propios, un lugar telescópico. Incremento variedad y volumen

nacen las mayúsculas como partículas musicales únicas, cantores de un mundo familiar, toda una relación 

mi telescópico abandono hizo actuar a los maestros en mi particular capilla, toda una corte de estilos componiendo sus oberturas intelectuales, sus volátiles suites. Invadían el tiempo evacuando a mi yo de palacio, toda creencia visitándome con sus nombres y sus mayúsculas cantoras, la corte ilustrada por su genio. Obtuve nombres que vibraban por los continentes, restos de vida muy antigua. Allí escribía litúrgicas cantatas para ocasiones especiales, allí aprendía teorías concertadas por el tiempo que operaran mis quiebras de sentido

desfallece a veces esa educación telescópica tan llena de juventud, sus relatos constituyentes de filológicas familias, sus clases de infancia descubridora buscando el talento compositivo, sus obras pinceladas de aptitud. Enfrenta los temores que el tiempo esparce aquí y allá tal madre castradora, transforma sus instrumentos en nuevas enseñanzas, te envía esperanzada los cambios necesarios que te pudieran desorientar, las claves que reconviertan tus sentidos con una pizca de humor, amigable asombro ante lo increíble

destapas al final tu telescópica música que opere en los Luegos, parte a los confines por recuperar lo perdido en otra frecuencia

tu estrategia material falla al observar el talento de las nuevas ahijadas, una ampliación de conocimiento a través de las formas. Tu autodidactismo es épocas completándote, sensorial aprendizaje hasta su quiebra, el toque dulce de todos tus instrumentos, tus viajes de expansión estilística, las influencias recibidas

ingresas telescopios en el universo como posibilidades, maternal petición que cumples en aras de talentos que descubrir. Encargas composiciones de futuro donde fundar escuelas de pensamiento, el concierto de los nombres apropiados, los cantores de inquietantes crescendos espirituales. Compones los riesgos de ser que restan tiempo a la evolución. Y partes en su promoción por las declinaciones del tiempo 

martes, 16 de diciembre de 2025

Crónicas de guerra. James Strong Celuloides, bandas y bits

me tramas interesadas dudas, ideas posibles fenómenos como una ayuda evolutiva, fortaleces mi tiempo direccionando sus capítulos en amplias series, la base de futuras realidades. Eres mensajera sin piernas escribiendo guiones que el mismísimo polen traerá, una pasión primaveral cargada de  historias, en mayúscula, en minúscula. Iterativa me contarás de increíbles maridajes entre los elementos de tus periódicas tablas, de comenzar una relación hasta su punto álgido, de olvidar los renglones perdidos, de seguirte. Medias inclusiva en mis crisis tomando como rehenes mis máscaras, y en ellas me pones a hervir

magnifico las imágenes que muestran tu elegancia, les doy un ritmo verosímil que cuenten una historia valiente, que integren lo poco habitual de tu persona, tu hoy, tu psicológica satrapía colmándose de vida, tu estilo poderoso ignorando el tiempo, tus preguntas más redundantes con total impunidad. Cambias el rumbo tras los colapsos, generas incansable y das las gracias: existes aún en el olvido

te ensombrecen tus antojos interpretativos, tu actoral competencia y su memoria, tu protagonismo pasajero tan impostado a veces. Sirves a aquellas muestras en tu baile estacional, creas tu propio parque conversacional con vigilante oficio

tu lado humano guerrea incansable con su propia trayectoria, tremendo maridaje y sus vástagos en el tiempo. A diario te encomiendas bajo el cielo protector, y en su silencio te escuchas. Sabe tu ánimo a tierra pisada, una suspicacia aprendida durante eones, y va ganando en confianza, va escribiendo sus historias, con minúscula, con mayúscula. Sabe también de sus animadversiones y el control del momento, de sus dudas correteando por la vida, interesadas tramas 

sábado, 13 de diciembre de 2025

Stonewalker. I built the sky and Jake Howsam Lowe LIBRO YLÍRICO


puedo identificarte desde brillo intrínseco, tu verdadera fuente de saber cuando resplandeces, cuando el aire en luz se dispersa desapareciendo toda estrella. Me contaminas

cielo tangible en mi herido calendario y el rayo que me define, este espacio en el que se me mueven los astros, todo lo que me rodea en una doméstica astronomía, una esfera con imaginarias bóvedas de quitar y poner distribuyendo luces y sombras, soles, lunas, umbrales de regiones divididas constelándose unas a otras

dividen los números mis crepúsculos, tríadas de diferente profundidad jugando mi sol con el horizonte, segmentos de lumínica puesta reiniciándome, descensos de inframundo hasta regresar a un agua primordial. Náutico, encuentro los grados que definan período nuevo. Se enfría mi capacidad de comprensión, no alcanza su brillo

en mito divinizo esta bóveda del ahora, un cielo lleno de equivalencias

es la Tierra mi sombra proyectada desde el espacio exterior, su atmósfera los fenómenos visibles que al crepúsculo se volatizan deponiendo condiciones. Observo mi propia meteorología permitiéndome visiones con relativa claridad sobre el horizonte, la franja de sombra azulándose en benévola opacidad, parte el cielo tal oblea consagrada, sol poniente, sol naciente. Relaciono fenómenos desde el arco anti crepuscular, la banda rosácea que observa mi sombra con los ojos de Venus. Ninguna línea definida divide, todo se desvanece en el cielo

termina mi meteorólogo sus referencias en esa zona gaseosa que vuelve a adquirir densidad

destellos verdes de tierra copan ahora mi óptica esperanzada, los hago visibles por unos segundos, rayos y auras arbóreas y montañosas que se desvanecen sin una causa que yo controle, destellos propios de una inversión perceptiva ajena a mi metereología. Esa altitud conlleva descenso, el horizonte me mira impávido caer al fondo del océano, nubes y montañas testigos de ese naufragio emocional. Se asocian los destellos con la Luna y los planetas brillantes

orto y relámpago me vislumbran en mis tormentas, humana electricidad en la neblina urbana

brillas con la variedad de colores que el día estira, con las propiedades cuyas causas pretendes conocer. Dispersa el horizonte esas luces que regresan a su fuente con abrumadora velocidad, domina el crepúsculo con pasmosa sencillez

refiere entonces tu cielo informales términos buscando perspectivas, la superficie de algún significado imprevisto, variaciones. Observas la piel terrestre desde esa cúpula, vibrante cuenco que te habla del no-tiempo, refiere las capas más sutiles de tu atmósfera

cualquier explicación será física descubierta en honor a tí, orto y relámpago

diurno azul dispersa sus moléculas de onda corta, se alarga la luz nocturna en rojizas superficies, se salpica la región de estrellas visibles que alguna nube acariciara. Deviene mi rostro luna

hay lados de mi atmósfera donde no chocan las moléculas, lugares donde el espacio blanquea

es la naturaleza en todo fenómeno cíclica aurora y mis nubes sobre un permanente arcoiris, los relámpagos que me sacuden, mis invisibles precipitaciones. Aves e insectos me reinventan con planetaria humanidad, activan los cometas mis deseos en su lumínica contaminación, se hace la noche inmensa urbe

cuando pongo el sol sobre el horizonte emite la luz sus azules dispersándome hasta el exceso, aún si guardo el resto de colores en mi retina. Viajo entonces en las ondas largas y suaves enrojeciendo mis mejillas, manifiestan una leve veladura de naranja y amarillo, miran sus ojos mi atardecer

me demostrasteis vuestra óptica pacata procedente de una falaz blancura o negrura, una realidad descompuesta sin matices. Hay lados en mi atmósfera donde bailan los fotones sin causa conocida, partículas que desplazan haciendo vibrar mi alma, vibra el espacio entero sin líneas rectas, la tríada reflejo-refracción-dispersión choca con mis propias moléculas, llegas a planetas extraños de atmósferas desconocidas. Esa amplitud es frecuencia inasible, el resto opaca tu azul. Pero puedo identificarte desde brillo intrínseco 

lunes, 8 de diciembre de 2025

Hold on my heart. Genesis LIBRO YLÍRICO

te coronan mis arterias ambos hemisferios sin división alguna, ascienden mis ramas en circunfleja magnificencia, y descienden por tocar tus pies. Necesita lo anterior de tu oxígeno por muscular las ramas, precisa de tu energético aporte que el corazón responda a tus llamadas. Has elevado la cualidad de tu músculo cardiaco con la exigencia de sangre, día tras día te coronan las arterias

el vasto cuerpo de tu realidad compone las células que necesitas y sus funciones en todo nivel, endulzas y amargas esa energía con las sustancias mentales como aderezo, fluyen y obstaculizan el aparato circulatorio de la inmensidad en su orgánica distribución

toda situación es un bombeo que requiere tu aporte, abarca tu exhalación lo visible, un ejercicio de circunstancias

estás hecho de cardíacos fundamentos, una mente hecha de arterias y venas cosmológicas 

corazón mío, muscula cada función con el nutriente justo obtenga el vasto cuerpo sus nutrientes, lleva tus aortas a las superficies más extremas de tu entorno, forma las coronas con el nombre de cada rama llegue la sangre a todo

acciona tu corazón cada impulso asumido, su fuerza una sustancia innumerable que te transporta, latente circulación del cosmos y sus sucesivas ramificaciones, el organismo cedido. Nutre sus células recogiendo cada latido entre aurículas y ventrículos en eterno retorno

se adapta el sistema que te circunda a tus necesidades, y das volumen a tus impulsos. Reposas acuático entre sus cifras elevando luego tu esfuerzo, cardíaco fundamento, la calidad de tus latidos

tus válvulas mentales, tricúspides, abren y cierran las cámaras de tus sentimientos, conectan aquís y allás incorporando el aire que te llena o te vacía, toma el todo de él. El ya te devuelve el corazón aireado, pequeñas concreciones que te alivian; mitral, accionas los impulsos del vasto cuerpo, coronas hemisferios 

viernes, 5 de diciembre de 2025

Time flies. Porcupine tree LIBRO YLÍRICO

el mismo tiempo destaca los actos y tus coreografías, te acompaña entonando tus realidades más dubitativas, una difícil ejecución aspirando a perfección

te hablan los árboles de entrar en su fantástico abismo, de pasearte por esa inercia embaucadora de su savia, por tus extrañezas que capturan un más allá del tiempo, un no-espacio insondable donde el yo no importa, un aquí que siempre es. Esta sala arbórea libera lo que digo, toda noción perdiéndose en su acústica faz, caminos que transportan las presencias a cualquier atmósfera, la música envolvente ejecutando perfección en la insondable armonía que todo lo contiene

trabajas el siempre a diario, como un uno cargando batería momento a momento, aerostático globo manteniendo su altura en la exigente asfixia. Te acompaña el tiempo rudo con su tic-toc enmarañado y tú le pones la frase dulce con sincero respeto

has vivido la experimentación y su regusto añejo obviando estilos con juvenil desenfado

su impacto es un conjunto de arriesgadas voces, de sonidos arbóreos de ritmo ascendente y abisales depresiones, una intensidad sin mínimos cualificando tu exigencia, poder valorar la grandeza de semejante composición. Aprueban los números tus variopintos aspectos con matemática docilidad, compartes así un bienestar de fuga, la probabilidad de ser. Concierta la duda agobiantes huellas, chocan entre sí en fricción con tu entorno. Ponte cómodo, hay poca gente ahí. Puede ser genial

tu inevitable mente renace en una tardía experimentación, en una sensación de lejanía impensable mientras corretea el tiempo. Redescubre horizontes con grácil cercanía

llega el descanso cuando menos lo esperas, sueñan los relojes en voz alta colgados de las ramas, te regalan viejos temas con diferente talla que con extrema sensibilidad ejecutas, momentáneo sosiego entre la histeria colectiva, deviene la atmósfera imaginación pura asumiendo su protagonismo

eres aquel bicho del árbol  celebrando su tiempo en la elegancia del silencio, toda su música

empieza cada recitado como incidente de trabajo madurando sus engranajes, una progresión sin tregua que me enseña la calidad de mis dudas, la osada desconfianza en la longitud de mis trayectorias, en la renovación de los caminos infinitos, inequívoca progresión de la que tomo y bebo a la mesa del tiempo 

lunes, 1 de diciembre de 2025

Sinfonía n.7. Anton Bruckner CONFONÍA (2)

y son los árboles que me rodean los guardianes de mi paz resiliente, su constante sinfonía una progresión armónica que quiebra despertando al entero cosmos, un monumento a la memoria ancestral. Me completan en perpetua asistencia, en el tiempo me representan, un encuentro sin muerte

se llena mi panteón de compositores ocupando su lugar único, y no hay enigma: amplían conocimiento en composiciones de épocas, poemas que heredarás bajo cualquier forma como una infusión despreocupada de modas, la más romántica de las literaturas. Te reconocerás en tu más ideal aspecto con absoluta pureza, aquel encuentro sin muerte con la arquitectónica música del universo, la suprema ironía de la vida, tu historia. Esa audición no tiene edad, iniciaste el camino interior desde el origen con innovador maestro que en la quiebra  armónica despertara, la clave tu libertad

tus movimientos contienen temas que el tiempo escuchará, abren veces en silenciosas díadas por donde surgen los temas que desarrollas, sostenidos, secuenciales, sin coda definida Aparecen tus instrumentos, contrastantes en su dedicada elaboración trabajando el movimiento hasta su muerte

corre el momento su eternidad sin teoría alguna, catedralicio te consigue un puesto luminoso en su camino de intensidades, el riguroso curso de tus aprendizajes. Con los nombres te corresponde como forma de tutela, te hará experto en sus contrapuntos, la armonía de sus más dispares voces. Al darle edad sentirás la experiencia como orquestada forma en el teatro de la luz, una reveladora interpretación indemostrable, aparente quiebra armónica en la progresión de tu genio particular: el maestro te encontró

alivian tus juguetones scherzos la dramática atmósfera de tus intensas contradicciones, una comicidad recurrente que compartir, el movimiento como ruptura de esquema, y entre tus vínculos te mueves reforzando tu eterno retorno entre los compases que usas

me compones en conversiones nocturnas, la mañana como consecuencia, encuentros de inmediatez a los que dar significado con mis instrumentos, el magistral hechizo inenarrable. Esa individuación abrumadora se hace silencioso vértigo al que busca, una orquestación en las franjas del tiempo. Al abrir los ojos, los árboles 

jueves, 27 de noviembre de 2025

Cowboys and Angels. George Michael LIBRO YLÍRICO

en los años me detengo, y me recreo entre las colinas disponiendo paisajes sentimentales como pequeñas trampas sobre las que tenderme. Me avergüenzo entonces de mi imprudencia emocional, tan expuesto en esa detención

cumple el ahora su aniversario con las oportunas desapariciones, la naturaleza causa sus decesos diarios y sus partos como accidentes necesarios, de casa sales entre las estrellas con desenfadado hedonismo

me traes sucesos como una suerte de homeoterapia continua, me grabas el afuera reivindicando sus condiciones, caótica actuación que se me llena de referencias, y de ellas te disfrazas. Muestran tus manos su afilado talento para manejar lo que ves

es posible imaginar desenlaces desde los que debutar con nuevas formas, una meteórica reconquista de tu mundo, despertar desde un susurro inesperado

me adelantas, te adelanto en el cambio de frecuencia, me conviertes en tu accidente protagonista, esta ley de los problemas como adicción al mundo, como cura en tu árbol intoxicado deshaciendo la línea entre vida y muerte, tu aversión a la verdadera comunicación, de la que huyes espantado: "vaya pesadilla corriendo con una bestia detrás", y eras tú la bestia, decesos y partos en rigurosa dualidad: crees que alguien gana? Descubro mis cadáveres por un Ganges celestial murmurando el profundo canto de la tierra, comparto su iniciático desfile y especulo posibilidades hasta la sobredosis. La muerte determina la vida, mi corazón se dilata

minorizo mis Cuándos en la iniciatica aventura, en solitario me grabas con absoluta fé, haces de mí copias formales a cada giro del mundo, conciertas este juego entre las estrellas rivalizando contigo misma

y sigo los años con material pleitesía reformulando la orquesta de mis sinfonías

me ama la muerte con su inaudible susurro, un amor personificado que de igual a igual me acepta, una atemporal maternidad y su intenso vínculo temporal, devastador a veces, provocativo otras con sus bruscos giros vitales

la tragedia cruenta del conflicto permanente nos embarca en prolongada odisea, y sin embargo el silencio estelar no marchita, su música grabada en tu ADN tan viejo como ese sello cosmológico por el que tributas, tu niñez estirándose en el tiempo

la medida de tu avance es el arte de los siglos, tus aparentes pérdidas en el espacio paginándose entre los sucesos

se cobra lo enfermizo sus muertes con la oportuna dedicatoria, el recuerdo revivido en exclusivas líneas temporales, tus homenajes al tiempo

nazco punto cardinal que imparable migra hacia lejanas islas, nazco danza de la madre tierra bailando con sus hermanas, familia que muda de especie en especie en perpetua adolescencia, un allí de pleno conocimiento

me dibujan las rocas en el río corazones extraviados, les dan un peso en la corriente, y en las colinas me recreo 

lunes, 24 de noviembre de 2025

El Eco de la Semiótica (a Umberto) SIN FONÍA (de los libros)

social me importas con tu percusiva ciencia tanteando mis lenguajes, la comunicación que percibes entre humanos desechando la que no percibes, tu comprensiva fenomenología social regenerándose a través de un yo

tus signos te conocen, cada sema teorizándote para un uso creativo, una sentida transmisión de juguetones significados

hago del eso signos que en escalas de saber se relacionan, modos de mediar con el ello que me permitan vislumbrar. Estudian las palabras puntos de vista sobre tu realidad, adquieren las cosas significados que transmitir, extienden su alcance hacia alguna ciencia

teorizo ser percutiendo ciencia con humana comprensión desde una profunda comunicación, interactúo con lo establecido como contexto, desarrollo sus elementos siendo elemento

y giro crítico el torno de los signos desde algebraica disciplina, un tratar de abarcar en demasía, difuso método que se revuelve contra mí sin mediar aviso 

continúas repasando mis maneras buscando antecedentes con humana solvencia

el eso tiene vías de acceso que investigarás a través de significados, construyes y transmites lenguajes que analizan lenguajes, estructuras usos con estéticos soportes según comprendes sentidos, relacionas búsquedas de emisores y receptores

tu algebraica disciplina se encarga de signar las formas que percibes, construye sentidos que trata de transmitir en generoso acto de comunicación con el todo, teorías definiendo la más precisa síntesis en un ahorro de energía, la unidad mínima de tus rezos, todo deseo en una oración, todo fenómeno representado, el sustituto presente en un relumbrante signo

el más allá de aquel soporte es, le doy texto, imagen, lo humanizo con las cosas que sé dotándolo de movimiento, de gestos y escorzos mentales, fabrico las herramientas complejas involucrando a todos mis sentidos

el eso me estudia, me divide en ramas con su evolutiva sintaxis, deja hitos como antecedentes, migas de pan en el laberinto, dispone los signos del verdadero conocimiento

en el nivel de las formas te especializas, siglos de institucionalización asociando estudios, reconociéndote en términos que abarquen tipologías, la mención de hechos antiguos. Das significado a los signos que encuentras desde tus propios átomos, la ciencia que los conjunta en explicativos principios

y escriben los siglos sus tratados abordando el tiempo, sus temas y conceptos con disciplinado diapasón: se me vienen encima

los quienes defienden sus signos con teóricas descripciones, acuñan nuevos símbolos para sistemas generalistas y sus particulares referencias, imágenes de otredad 

pasa mi disciplina por etapas fluctuantes según me transformo, corrientes de pensamiento como puentes flexibles sobres placas tectónicas, generaciones enteras deambulando por ellos, o primerizos que surgen en una súbita proximidad tratando de estructurarlo. Se mueven los enfoques en esas sacudidas, se curvan como interrogantes entre emisor y receptor, se quiebran paradigmas como apariencia

la respuesta eres tú, sin medida, la pregunta eres tú en los términos escogidos, porque, social, me importas 

sábado, 22 de noviembre de 2025

OdePics XX

flowery lychgate

from darkness

cold flower

different

trunk sad face

shock

looking back in anger

the thing which came from the cold

touch me

soil disco

blood, sweat and tears

gnawing spin

daily excalibur

bridge over untroubled waters

dangling flesh

fracture

a piece of Earth

elfin flapping

in the cage

my precious duffel coat

stranger things

holding it

the nautilus fish

the mystical glance

chameleonic peak

thoughts

stranger planets

the taffy trunk

the monk and the ear plant

getting along

jellied landscape

their own music

Hermes' pillar

evanescent

the mountain of forbearance

let light be

summons

the crimson peaks

lionization

reversion

heartbeat

entering the chamber

endearing hug

ice life